Portavoz de agroganadería del PP en Asturias

La gestión de la tuberculosis bovina en Asturias

Contra la filosofía política del Gobierno en la crisis por la enfermedad que afecta al ganado

11.02.2016 | 02:25
La gestión de la tuberculosis bovina en Asturias

Decía el añorado Luis Aragonés que en el fútbol había que ganar "por lo civil o por lo criminal" cuando los puntos en juego empezaban a ser definitivos. Y esta es la filosofía política del actual Gobierno socialista de Asturias: si no lo hacemos bien, que alguien diga que lo hacemos bien, y un buen ejemplo lo tenemos con la actual crisis de la tuberculosis bovina.

El Ejecutivo de Javier Fernández no escatima en esfuerzos ni críticas a todo el que no esté de acuerdo, sean políticos, ganaderos o profesionales. Por eso considero que es necesario aclarar en este asunto una serie de cuestiones:

1º.- Los ganaderos asturianos vienen llevando a cabo pruebas de diagnóstico de tuberculosis bovina desde hace 40 años. Nunca hasta ahora han mostrado desconfianza ni temor a realizar dichas pruebas. Ahora, sí.

2º.- La única opinión que se ha mostrado desde el Gobierno socialista es que el programa de erradicación de tuberculosis es correcto. Pero su aplicación, no.

3º.- Ni los ganaderos ni el Grupo Parlamentario Popular asumen que solo al 2% de las explotaciones y de los animales sacrificados se les aísla el germen que provoca la enfermedad. ¡Se han sacrificado casi 2.000 animales en 2015!

4º.- ¡No nos engañen! Para ustedes y sus asesores solo son válidas las pruebas que les conviene para cubrirse de sus decisiones. Pero, ¿cómo explican que de 2.000 animales sacrificados solo en el 1-2% se aísle el germen? ¿Cómo explican que la Consejería de Sanidad, a falta de lesiones en matadero, califique a los animales como si no existiese tuberculosis?

5º.- ¡No tergiversen! La toma de muestras en matadero, ante ausencia de lesiones macroscópicas, no son al azar de cualquier parte de la canal: como la vía de entrada del germen solo puede ser por vía respiratoria o vía digestiva, las muestras se toman de los ganglios bronquiales, mediastínicos y retrofaringeos.

6º.- Nos quieren convencer que es imposible cultivar la bacteria a partir de estas muestras; podemos asumir que es difícil, pero imposible, en el 98%, no cuela.

7º.- La tuberculosis no es un mito. Es una de las enfermedades más estudiadas y conocidas, compleja en su patogenia, pero no es un mito; lo será para los amantes de la ópera, pero no para los ganaderos.

8º.- Disculpas peregrinas. Se justifica que no hay lesiones ni se aísla el germen porque va por delante el diagnóstico antes que la evolución de la enfermedad. Otra falacia más de este Gobierno. ¿Es que la supuesta infección de los animales reaccionantes, en los 78 municipios y a lo largo de 12 meses que dura el diagnóstico, siempre se produce unos días/semanas antes de realizar la prueba?

9º.- No jueguen con las palabras para confundir. Una cuestión es que la legislación no contemple falsos positivos, que es verdad; y otra cosa es llamar las cosas por su nombre: si se sacrifican miles de animales y todos los controles científicos posteriores dicen lo contrario a lo que ha originado la decisión de sacrificar los animales. Está claro que se ha declarado positivo un animal que no lo sería conociendo todas las pruebas, y por tanto, cuando se dice algo contrario a la verdad se le llama falso y si la verdad era positivo, y no lo es, será falso positivo.

10º.- Algunos científicos, merecedores de todo el respeto, no siempre aciertan; así, no es cierto que en Asturias solo se haya aislado en fauna salvaje a jabalíes y tejones, porque hay estudios pioneros en Asturias que han aislado el germen en corzo, año 2009. Rigor.

Invito a los responsables del Gobierno socialista y a sus gurús asesores científicos a una prueba práctica: vayan a un matadero en un día en que un ganadero lleva a sacrificar a decenas de animales, a los que no se les observa lesión alguna, se les sella como aptos para consumo como cualquier otra canal, y por los que los ganaderos reciben un precio por Kg./carne muy inferior al resto.

En ese momento, explíquenle al ganadero, mirándole a la cara, que los animales están enfermos, aunque sin lesiones ni secuelas.

Después de tres meses, vuelvan a casa de 200 ganaderos y les dicen que están realizando bien la Campaña de Saneamiento Ganadero, pero que todos los animales a los que se realizó toma de muestras y cultivo para aislar el germen, en ninguno de ellos se localizó, pero que eso no importa, son positivos y punto.

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