03 de agosto de 2017
03.08.2017

Una comisión de expertos impulsará la sidra como Patrimonio de la Humanidad en 2019

El Gobierno regional retoma el proyecto de la Unesco, tras más de dos años parado, con el objetivo de conseguir "el mayor apoyo social"

03.08.2017 | 14:55
Un hostelero escancia un culín de sidra en Gascona.

La sidra asturiana aspira otra vez a ser mundial. Tras más de dos años de paréntesis, el Gobierno regional retomará este año el proyecto de la Unesco con la creación de una comisión de expertos, que trabajará hasta 2019 para que la cultura sidrera sea por fin declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Razones hay de sobra, según asegura el director general de Desarrollo Rural y Agroalimentación, Jesús Casas: "Es la madre de todas las sidras, la más arcaica, la más natural. Y en torno a ella hay una cultura, un paisaje, una forma de relacionarse el hombre con la naturaleza...". El objetivo de la Administración es lograr en los próximos meses "el mayor apoyo social" a su iniciativa empezando casi desde cero.

La tesis doctoral del historiador lavianés Luis Benito García (año 2005) fue el primer culín de una botella que todavía hoy permanece abierta. A partir de su trabajo, el Principado decidió apoyar la candidatura de Patrimonio de la Humanidad en 2012, aunque varias elecciones electorales de por medio ralentizaron el proceso. Hasta paralizarse del todo. Ahora, después de la alianza del sector -la entrada de "Sidra Seleccionada" en la Denominación de Origen Protegida Sidra de Asturias-, la consejería de Desarrollo Rural ha recuperado el proyecto, que cuenta con el apoyo del Consejo Regulador. Los primeros contactos con la consejería de Cultura ya se han establecido y en los próximos meses se creará una comisión de trabajo, en la que se pretende que esté "la sociedad". "No queremos que sea un órgano burocrático, sino que en él estén las cabezas pensantes del sector para que den ideas", explica Casas.

El primer "examen" que tendrá que pasar Asturias será en la primavera de 2019 cuando haya que proponer al Consejo de Patrimonio Histórico Español la candidatura. Este paso ya se dio a finales de 2013, aunque sin éxito, una vez conseguido el título de Bien Interés Cultural (BIC). A partir de aquí, la cultura sidrera asturiana entrará en una lista, en la que se incluyen todas las manifestaciones españolas que aspiran a recibir el título de la Unesco. "Tenemos más de un año y medio para trabajar duramente en la iniciativa", insiste el director general de Agroalimentación, muy ilusionado con el proyecto.

Su departamento considera que lo más difícil será explicar por qué la sidra merece ser Patrimonio Inmaterial en vez de Material de la Humanidad. "No queremos la declaración como reclamo comercial, sino cultural. De lo contrario corremos el riesgo de que otras zonas, como el País Vasco, también quieran solicitar esta distinción", recalca Jesús Casas. Para el director general de la consejería de Desarrollo Rural, la bebida regional "es el origen de todas las sidras del mundo". "No sé dónde se hizo la primera sidra del mundo, pero sí sé que se hacía como se sigue elaborando en Asturias. Mientras que en otras comunidades o países, la tecnología ha ido eliminando procesos básicos, aquí no. Prueba de ello es el escanciado y su sabor natural", reivindica Casas. Además, asociado al caldo, "hay un paisaje, un territorio, una forma de compartir, una solidaridad...".

Con este nuevo paso, el sector de la sidra vive un proceso de cambio y de modernización, con el que pretende aumentar su presencia dentro y fuera de España.

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