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HEMEROTECA » EL TIEMPO » |
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POR: MARIBEL LUGILDE ÁNGEL GONZÁLEZ La quimera, una sociedad con impuestos justos e «indoloros». La realidad, un sistema impositivo en permanente estado de reforma e incluso «parcheo» que convence poco al contribuyente y marea a los expertos. Es la impresión que se extrae de la conversación con Patricia Herrero de la Escosura, catedrática de Derecho Financiero y Tributario en la Escuela Universitaria Jovellanos de Gijón. Su convicción, que los impuestos son imprescindibles y que, en tiempos de crisis, pueden ayudar a pasar el trance siempre y cuando las medidas sean razonables y rápidas.
-¿Qué le parece la medida de poner fecha de caducidad a la desgravación por la primera vivienda?
-Que castiga especialmente a la gente joven porque es la que no se puede permitir el lujo de pagar una vivienda y cuando pueda hacerlo habrá perdido la oportunidad que tuvimos nosotros. De todas formas, es una desgravación que siempre se criticó mucho porque marca un tope y un porcentaje anual independientemente de la renta que tengas. Yo creo que es mejor que se discrimine en función del nivel de renta porque hacerlo en función de una fecha no me parece racional. Es curioso que se anuncia el final de esta desgravación el mismo año en el que se incorpora la deducción por las cuotas a partidos políticos, que hasta ahora sólo se contemplaban las sindicales.
-En todo caso ¿cree que fomentará la compra de viviendas?
-No, porque una renta de 24.000 euros anuales no da para afrontar ese gasto, así que la medida no conseguirá incentivar el consumo.
-¿Rebajar impuestos activaría la economía?
-No como única medida pero sí incidiría positivamente. Para empezar, suele tener un primer efecto curioso: desincentiva el fraude porque la gente se «ahorra» menos dinero haciéndolo. En todo caso, yo creo que habría que facilitar el consumo con rebajas en impuestos indirectos como el IVA. El problema es que tiene un «suelo» muy claro -el 15%- establecido por la directiva comunitaria, así que sólo podríamos bajar un punto. Aún así reactivaría el consumo. Por otro lado, si se rebaja el impuesto de sociedades y las cotizaciones sociales, el pequeño empresario, que ahora es el que está más agobiado, podrían planearse contratar. La cuestión es el tiempo que las medidas tardaría en surtir efecto, ese ínterin en el que se recupera la confianza. Y es un dato importante porque en este momento el ingreso por cotizaciones sociales es fundamental para sufragar prestaciones.
-Si el gobierno no hace caja ¿cómo afrontar todas las medidas sociales actuales y las que están a la espera?
-Posiblemente volvamos al endeudamiento del que habíamos salido. Durante muchos años la partida fundamental de los gastos del Estado ha ido a pagar los intereses de la deuda pública. Es como decidir ir al Caribe y pedir un préstamo al 26 por ciento. ¿Merece la pena asumir el coste frente a beneficio que vamos a conseguir?
-¿Cuánto puede haber mermado la recaudación del Estado?
-La presión fiscal, que es la relación entre el PIB y lo que se paga en impuestos ha bajado cinco puntos: antes era superior al 37 por ciento y ahora rebasa escasamente el 32. El Estado tiene que estar pasándolo mal.
-Estamos en plena campaña de IRPF. ¿Sería positiva una rebaja en este impuesto?
-Quizás pero no excesiva y desde luego más justa porque tal y como está planteado ahora el impuesto, favorece a la rentas muy bajas y a las muy altas, pero no a las intermedias. Ese segmento al que más se le exprime es el que puede consumir más. Y ya no hablo de subir el IRPF para las rentas altas porque tienen más facilidades para hacer ingeniería financiera y colocar su dinero en otros países, así que merece la pena cobrarles menos para que mantengan aquí su dinero.
-Aconseja no fiarse del borrador que el fisco elabora para la declaración de la renta ¿por qué?
-No digo que no haya borradores bien hechos, los habrá, como las meigas, pero lamentablemente mi experiencia es que todos los que he visto contenían errores y siempre a favor del fisco. El problema es que ha crecido exponencialmente el número de borradores que la Agencia Tributaria ha de hacer en cada campaña. Por eso, mi consejo es que antes de firmar se lleve a revisar a un asesor, a un banco? porque encima, si hay errores a favor de Hacienda, no pasa nada, pero si es al revés, aunque el error no haya sido del contribuyente, comete una falta muy grave porque el documento va firmado por él.
-¿Qué errores ha detectado?
-Los más habituales son no incluir las cuotas a sindicatos, o incluir sólo una vez en la declaración conjunta la devolución de los 400 euros, o no aplicar la compensación adicional por vivienda habitual en el caso de las adquiridas antes del 26 enero de 2006.
-¿Qué novedad de nuestro sistema impositivo valora especialmente?
-Una de este año es la posibilidad de declarar el IVA mensualmente y solicitar la devolución también con carácter mensual, en vez de tener que esperar a final de año. De todas formas, también han aprovechado para hacer caja de otra forma. Hasta ahora, la página de la Agencia Tributaria permitía descargar el modelo para liquidar el IVA, ahora te obligan a comprarlo. Es decir, te permiten la declaración y devolución mensual pero a cambio te obligan a gastarte seis euros al año en impresos, cifra que multiplicada por el número de contribuyente, es un ingreso «inesperado y bienvenido».
-Estamos en pleno proceso de reforma del sistema de financiación de las comunidades autónomas. ¿Cuál sería el más justo?
-El que tuviera en cuenta las necesidades reales de cada territorio. No es racional, como el otro día decía una parlamentaria canaria en el congreso de los diputados, que se trate igual que a la mayoría, a una comunidad como Canarias, con el doble de paro que la media. Desde la perspectiva inversa, Cataluña defiende su posición diciendo que es contribuyente neto y quiere su compensación cuando la cuestión es que, si ha llegado a esta situación es gracias al esfuerzo que en su momento realizaron otras comunidades autónomas. Ahora se olvida de eso y dice algo así como «gracias por el préstamo pero la finca es mía y ya no devuelvo el dinero». No veo que el planteamiento catalán sea respetuoso con las normas generales de financiación de las comunidades autónomas y mucho menos con el principio de solidaridad interterritorial.
-Lo de un mundo sin impuestos, ni soñarlo, supongo?
-Imposible. Lo que tenemos que procurar es que sean justos e «indoloros».
Patricia Herrero de la Escosura es licenciada en Derecho por la Universidad de Oviedo y doctora por la Universidad de Granada con una tesis que versó sobre la jurisprudencia del Tribunal Superior de Justicia de la UE en materia de IVA. Desde 1984 es profesora de Derecho Financiero y Tributario de la Universidad de Oviedo, primero en la Facultad de Derecho y posteriormente en la Escuela Universitaria Jovellanos de Gijón donde trabaja actualmente. Ha escrito diversos artículos y manuales para alumnos en materia, entre otros impuestos, de Impuesto de Sociedades, Impuesto de la Renta de no Residentes e IAE. Está casada y tiene una hija de doce años, Elvira. Le apasiona la lectura; su biblioteca personal cuenta con seis mil volúmenes.
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