Salou (Tarragona), J. B. PINO
Sobre los tramos de asfalto del Rally de Cataluña los pilotos de Citroën, el francés Sebastien Loeb y el cántabro Dani Sordo, doblegaron a los nórdicos Marcus Gronholm y Mirkko Hirvonen, que compiten sobre los Ford. El francés, protegido por el español, dio un paso de gigante hacia su cuarto título mundial. La victoria en Cataluña ha reducido la diferencia que le llevaba el primer piloto de Ford.
Restan tres pruebas del Campeonato, dos de asfalto (Córcega e Irlanda) y una de tierra (Inglaterra), y las opciones de Loeb han crecido, máxime si cuenta con la ayuda de Sordo, que le cubrirá las espaldas de aquí a final de año. Órdenes son órdenes, aquí no sucede lo que en F1, y Dani Sordo, más rápido que su compañero en los tramos del «Cataluña», se plegó a lo que decía su jefe, Guy Frequelin.
El jefe de competición de Citroën, que reconoce las buenas prestaciones y la elevada punta de velocidad que Sordo tiene en asfalto, no quiere dejar nada al azar y dejó claro que debe ayudar a Loeb a conseguir el título, y a Citroën a renovar el de marcas.
Por detrás de los cuatro pilotos de Citroën y Ford, poca historia. Los Subaru de Solberg, Atkinson y Pons no pudieron inmiscuirse en la lucha de cabeza, y además fueron superados por Duval, un belga que corre con uno de los viejos Xsara WRC. La victoria en el grupo N se la llevó Andreas Aigner, y en junior venció Urmo Aava con un Suzuki Swift.
En el Campeonato Gronholm es primero con 96 puntos, seguido por Loeb (90), tercero es Hirvonen (74), y cuarto, Sordo (39). La próxima cita, Córcega, del día 12 al 14 próximos.