Oviedo
El nuevo BMW Serie 7 se lanza al mercado con un motor V8 y otro de seis cilindros en línea, ambos de gasolina, inyección directa (High Precision Injection) y Twin Turbo, y también con el primer representante de la nueva generación de motores diésel de seis cilindros.
Con estos propulsores y, además, con una serie de medidas adoptadas en los componentes periféricos del motor, también los modelos de la serie 7 de BMW cumplen las metas de la estrategia de desarrollo BMW Efficient Dynamics combinando excelentes prestaciones con bajos niveles de consumo y de emisiones.
El propulsor de ocho cilindros, que en el BMW 750i entrega una potencia de 407 CV entre 5.500 y 6.400 revoluciones, es el motor más eficiente en su categoría y el primero del mundo de este tipo que lleva el turbocompresor en el espacio entre las filas de cilindros de la V. Los dos motores de seis cilindros alcanzan niveles de potencia que hasta ahora estaban reservados para los de ocho, y, gracias a su reducido peso, combinan esa potencia con una ejemplar eficiencia.
El menor peso del motor redunda en un equilibrio óptimo, aumentando la agilidad del vehículo. El motor de seis cilindros Twin Turbo del 740i tiene ahora una potencia mayor, de 326 CV a 5.800 rpm. El nuevo motor turbodiésel de seis cilindros del BMW 730d tiene 245 CV a 4.000 vueltas. Todos los motores cumplen la norma de gases de escape UE 5.
Además, todos los modelos llevan sistema de regeneración de energía en la frenada, que no se utiliza para mover el coche, pero ahorra el esfuerzo al motor para recargar la batería, como parte de las medidas de BMW Efficient Dynamics.