Langreo, J. E. M.
La empresa estatal minera Hunosa ya ha dado comienzo a las obras para ampliar la caña del pozo María Luisa, en el distrito langreano de Ciaño, con el objetivo de extraer la producción de la mina a través del propio pozo. Hunosa acomete la obra después de que el incendio del plano inclinado de Modesta inutilizara la vía por la se extraía, hasta abril de 2007, el carbón de la explotación. Hunosa habilitó entonces, como solución de compromiso, alternativas para sacar la producción por la caña del mismo pozo María Luisa, utilizando las jaulas de la zona de embarque, y también por el pozo Samuño. Sin embargo, las necesidades de vías de salida para la producción de la mina no estaban cubiertas. Hay que tener en cuenta que por el plano de Modesta también se sacaba la producción del pozo Sotón.
Ante esta situación, Hunosa buscó una solución: ampliar la caña del pozo para duplicar la capacidad de la misma y destinar la mitad de ella únicamente a la extracción de carbón. Pues bien, la obra, fundamental para el futuro de la explotación, ya ha dado comienzo. Los trabajos consisten de forma principal en la instalación de una máquina de extracción en el pozo. Es la alternativa que se ha buscado para garantizar la operatividad de la unidad Modesta, integrada por los pozos María Luisa y Sotón, tras el incendio que acabó con el plano inclinado. Esta obra tiene un plazo de dieciséis meses y un coste de 6,5 millones de euros. La solución se adoptó, como anunció hace ya unos meses el presidente de la compañía, Juan Ramón García Secades, tras calcular que recuperar el plano de Modesta costaría entre 13 y 14 millones de euros y que el plazo de ejecución de esta labor nunca sería inferior a cuatro años de trabajo.
De esta forma, aprovechando que la caña del pozo María Luisa es ovalada y que tiene una parte libre, los trabajos, que se iniciaron hace unos días, pretenden instalar la máquina en el hueco, que debe ser ampliado en algunas partes del pozo. Las labores consistirán principalmente en quitar las guías actuales y romper un tapón a la altura de la quinta planta. Precisamente, son éstas las tareas que se están acometiendo ahora. Hunosa espera aprovechar una máquina, marca Koepe, que ya funcionó en el pozo Siero II y que tiene una capacidad para sacar dos mil toneladas de carbón al día. De esta forma se garantizan las previsiones de producción que la empresa tenía para la unidad Modesta. Aunque los trabajos son subterráneos, también tendrán repercusión en el exterior, cambiando la fisonomía del castillete de María Luisa, que pasará a tener dos poleas, semejante al pozo alemán Zeche Zolvereim. También se remodelarán los embarques, otra parte del proyecto que será perfectamente visible en el exterior, aunque no tanto, obviamente, como el castillete, símbolo del distrito langreano de Ciaño.