Langreo, M. Á. G.
El Ayuntamiento de Langreo intensificará el control y endurecerá las sanciones contra los conductores que estacionen sus vehículos o circulen de manera injustificada por las zonas peatonales del concejo. El objetivo de la medida es preservar la seguridad de este tipo de espacios, que disfrutan especialmente personas mayores y niños pequeños. En la misma línea, el gobierno local anunció que perseguirá con especial ahínco a los propietarios de animales que no recojan los excrementos de sus mascotas de la vía pública o que los lleven sueltos o sin bozal en los casos en que así se requiera.
El concejal de Seguridad Ciudadana de Langreo, Julio César García, fue el encargado de trasladar la preocupación de la Administración local por prevenir este tipo de comportamientos. En esa línea, García indicó que, si no basta con el apercibimiento, «habrá que utilizar métodos más persuasivos porque las conductas caprichosas se pagan». Es el caso de los estacionamientos indebidos y el tránsito de vehículos por zonas peatonales. «Son espacios en los que hay muchos niños y gente mayor que tienen que ser protegidos en mayor medida, si cabe», argumentó el edil, que enumeró tres zonas especialmente problemáticas: la calle Dorado, en Sama, y el entorno de la plaza de abastos y de la plaza Setsa, en La Felguera. Las mismas medidas de control, vigilancia y sanción se aplicarán contra los dueños de los perros que incumplan la normativa de limpieza y animales.
El edil langreano también aprovechó su comparecencia ante los medios para responder a las críticas del PP, que criticó al gobierno local por permitir la celebración de un concierto del grupo «Soziedad Alkohólika» en un espacio público, en concreto junto a la estación de autobuses de La Felguera. Los populares esgrimían como argumento el contenido de las letras del grupo y su «apego con la causa totalitaria de ETA».
García replicó al PP que el grupo «fue juzgado y absuelto de las acusaciones por supuesto enaltecimiento del terrorismo», por lo que tiene «el mismo derecho que cualquier otro a celebrar un concierto». En ese sentido, explicó que el Ayuntamiento tiene la obligación «de defender la libertad de expresión» y que no puede convertirse en «represor apriorístico de nadie, porque la censura previa hace tiempo que dejó de funcionar en este país». Además, negó que se produjesen disturbios tras el concierto y apuntó que los actos organizados por «Darréu» no han generado problemas en el concejo.