Langreo, M. Á. G.
Todo comenzó finales de los años sesenta, en las fiestas de La Laguna de El Entrego. Tres hermanos peluqueros de la Güeria Carrocera tuvieron la idea de organizar un concurso de peinados de fantasía como un aliciente más del programa de festejos. La propuesta cuajó y en 1971 quedaba instituido de forma solemne el premio «Peine de Oro Vallina», que a lo largo de 38 años ha distinguido a los profesionales más reputados del sector, tanto en el ámbito nacional como en el internacional. Ahora, los profesionales de la tijera devuelven ese reconocimiento a los hermanos Odón y Narseo Vallina como impulsores del prestigioso certamen a través de un homenaje que tendrá lugar mañana, a las ocho y media de la tarde, en Langrehotel. El acto también servirá de tributo póstumo al tercero de los hermanos, Pancracio, fallecido hace un año.
La dinastía de peluqueros arrancó de la mano de Cándido Vallina y y Clarinda García, a principios de los años cincuenta, con una pequeña barbería ubicada a pocos metros del pozo Venturo. Sus tres hijos fueron poco a poco integrándose en el negocio familiar y aportando las novedosas técnicas aprendidas en los cursos a los que acudían. Algunas de esas arriesgadas innovaciones tardaron en ser asumidas por la clientela. «Cuando entré en el negocio ponía a los clientes, sobre todo los jóvenes, una redecilla para dejar el pelo bien planchado y algunos padres que venían con sus hijos no salían de su asombro porque creían que era cosa de mujeres», relata Odón Vallina.
A fuerza de perseverar y de una labor de reciclaje continuo, aquella pequeña barbería de la Güeria Carrocera es ahora un pequeño emporio con seis peluquerías y cuatro centros de formación, distribuido entre Langreo y León. La marca familiar de calidad fue el galardón «Peine de Oro Vallina», primero como concurso de peinado que alcanzó dimensión internacional y en los últimos años prestigioso reconocimiento a los profesionales más destacados del sector. De El Entrego pasó a La Felguera, León y Madrid. Entre las modelos que prestaron su cabellera para el certamen estuvo incluso una joven Isabel Pantoja antes de alcanzar la fama como tonadillera. «El galardón contribuye a promover la innovación en el sector. Este homenaje nos llena de orgullo, te lo dan los compañeros», concluye Narseo Vallina.