Langreo, L. M. D.
La Policía Nacional investiga un tiroteo sin heridos que se produjo ayer por la mañana a la altura del número 22 del polígono residencial de Riaño, en pleno casco urbano del distrito langreano. Se realizaron, como mínimo, seis disparos que impactaron en dos vehículos que estaban estacionados en la vía pública y que sufrieron daños en carrocería y lunas. La Policía sospecha que los disparos se realizaron como «advertencia» a algún vecino de la zona. Testigos presenciaron como una persona huía corriendo, mientras sonaban los tiros, y se refugiaba en un soportal de la zona. Pero según fuentes de la comisaría de Policía de Langreo «no hay testigos» que vieran al autor de los disparos.
El suceso se produjo a las 8.30 horas de la mañana de ayer. Como consecuencia del tiroteo, un Ford Mondeo aparcado en la calle que rodea el polígono residencial de Riaño recibió cinco impactos de bala, todos ellos en su parte trasera. El coche estacionado junto a él, un Opel Zafira, también recibió un disparo, en este caso en su frontal. En la calle perpendicular a la zona donde estaban aparcados los vehículos, a la altura del número 23 del polígono residencial, a unos 40 metros de distancia, había otros dos impactos en una pared en la que se están llevando a cabo una serie de obras. La Policía no pudo constatar si se trataba de dos balazos más o si habían sido proyectiles que habían atravesado los vehículos.
La hipótesis que baraja la Policía Nacional para explicar el tiroteo es que éste se produjo a modo de «advertencia» contra «algún vecino de la zona». Fuentes de la investigación apuntaron que «da la sensación de que los disparos se produjeron con el ánimo de no herir a nadie, a modo de aviso, con la intención de asustar». Todas las balas parecen proceder de una misma zona, la calle que rodea el polígono residencial.
Fueron los propios vecinos de la zona los que avisaron a la Policía de lo sucedido. En la zona donde se produjo el tiroteo estuvieron trabajando agentes de la Policía científica entre las 9.30 y las 13.30 horas. El propietario del vehículo que recibió cinco impactos de bala explicó que «me enteré de que había pasado algo raro cuando un vecino me dijo que tenía la luna trasera del coche rota». Cuando bajó a la calle la zona estaba acordonada por la Policía y supo que «le habían pegado varios tiros, es increíble».