Campo de Caso,
Mónica R. GOYA
El hotel de alta montaña de Brañagallones, situado en el corazón del parque natural de Redes, no llegó, en lo que va de verano, al veinte por ciento de ocupación. El conocido como parador de Brañagallones, que abrió sus puertas en 2007 tras una década de intentos frustrados por parte del Principado, está gestionado por la empresa Lujasa, cuyo gerente, Javier Álvarez, reconoció que «la ocupación ha sido muy baja y peor que la del año pasado».
La firma concesionaria de las instalaciones del Principado achaca a la crisis la baja afluencia. «En verano, este hotel es un establecimiento de desahogo, es decir, cuando otras zonas de Asturias se llenan tenemos más posibilidades de atraer clientes. Como este año la ocupación en Asturias ha sido baja, nosotros hemos notado una caída mayor» afirmó Javier Álvarez. Además, este año, la nieve obligó a retrasar la apertura del establecimiento (que está cerrado por el invierno) y anuló la temporada de primavera.
El hotel, que cuenta con una categoría de tres estrellas, está situado en un enclave natural único, a 1.200 metros de altura, y al que únicamente se accede a través de una pista restringida por la que sólo circulan vehículos todoterreno. El perfil de los visitantes tipo, es el de parejas venidas de otras regiones españolas, a menudo de grandes ciudades, así como asturianos que buscan, sobre todo, «el contacto con la naturaleza». Según señaló Javier Álvarez «este año extranjeros apenas tuvimos, solo han venido dos parejas».
Desde Lujasa apuntan que están intentando dar a conocer el hotel a nivel nacional. «Llevamos tres años nada más y un producto como éste requiere bastante tiempo para consolidarse, y en ello estamos», afirmó Javier Álvarez, que espera que el otoño atraiga a más huéspedes a Brañagallones para llenar las diez habitaciones (dos de ellas suites) que tienen a disposición de los clientes. «Tenemos esperanzas de que en otoño se produzca un aumento de reservas, es una época muy especial en el parque natural de Redes, no solo por los colores de los bosques de hayas, sino también por la berrea de los venados, que es espectacular», afirmó el gerente de Lujasa.