Langreo, L. M. D.
La excavación del gran túnel de la futura autovía de los túneles de Riaño ya ha comenzado. Las voladuras programadas para estas tres semanas, que se están llevando a cabo entre los dos pasos subterráneos ya existentes, empezaron a abrir las boquillas del nuevo túnel, que tendrá una longitud de 1.179 metros. Para poder llevar a cabo las primeras detonaciones, la dirección general de Carreteras cerró al tráfico, durante 15 minutos, la carretera de los túneles (AS-17). El corte, anunciado con antelación y señalizado en Riaño (Langreo) y San Miguel de la Barreda (Siero), ocasionó pequeñas retenciones de vehículos. Los cortes se seguirán desarrollando, de lunes a viernes, de 12.00 a 12.15, al menos durante las tres próximas semanas.
Fuentes de la consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras del Principado de Asturias explicaron ayer que las voladuras programadas para estos días, que obligarán diariamente a cortar el tráfico en la AS-17, se llevan a cabo para «hacer las boquillas» del futuro gran túnel de la autovía. Durante los quince minutos que duró el cierre de la carretera se produjeron ligeras retenciones en los puntos donde se había cortado al vía, las dos glorietas provisionales, ubicadas en los puntos kilométricos 33,850 y 36,080, y habilitadas para permitir el acceso de los vehículos de obra a la zona donde se están desarrollando los trabajos del desdoblamiento de la carretera de los túneles.
El nuevo paso subterráneo que se está construyendo discurrirá paralelo a los actuales tubos. Acogerá la calzada de autovía en dirección a Langreo y tendrá más de un kilómetro de largo. En la parte derecha de la autovía permanecerá en funcionamiento el mayor de los túneles actuales (de 805 metros de longitud), que será acondicionado, y se habilitará un falso túnel de 120 metros que sustituirá al actual paso menor dada la necesidad de añadirle un tercer carril.
El desdoblamiento de la carretera entre Riaño y San Miguel de la Barreda precisará de la construcción de otras grandes infraestructuras. Los túneles se encuentran en la zona de mayor altura, en el límite entre Langreo y Siero. Para acceder a ellos las calzadas tendrán que tener pendientes con hasta un siete por ciento de desnivel y atravesar laderas, para lo cual será necesario construir 13 estructuras y viaductos que suman una longitud de 2.226 metros. El mayor de los puentes tendrá 428 metros de largo, con diez vanos, y sustituirá al actual viaducto en curva situado en la zona de la localidad de Hevia, en Siero. También destaca por su longitud, 404 metros, un puente de nueve vanos que permitirá a la calzada derecha de la autovía cruzar el trazado de la Autovía Minera, salvar el arroyo Les Calles y unirse al nuevo gran túnel que ayer empezó a construirse.
Los cortes por las voladuras que se desarrollarán estas semanas no son los primeros que se produjeron en la AS-17 a consecuencia de las obras de desdoblamiento. El 4 de septiembre el tráfico se cortó durante una hora para eliminar una línea eléctrica de media tensión que prestaba servicio a las localidades de la zona y a los túneles de Riaño. Esta era la misma línea que en la madrugada del 2 de septiembre obligó a cerrar la Autovía Minera. Un desprendimiento de tierras había afectado a una de las torres eléctricas y el tendido amenazaba con caer sobre la carretera. A los cortes esporádicos de tráfico en la AS-17 hay que añadir, desde finales del mes de julio, la regulación de la circulación en la zona que se lleva a cabo con motivo de las obras. Se habilitaron dos glorietas provisionales para mejorar el acceso de camiones a las obras, se eliminó el carril de vehículos lentos en la vertiente langreana de la vía y lo recortó en 500 metros en la zona de Siero. Además, la velocidad máxima de circulación se limitó a 40 kilómetros por hora, la mitad de lo permitido hasta entonces en la mayor parte de la carretera. Estas regulaciones se prolongarán hasta otoño de 2010.
Las obras del desdoblamiento empezaron en febrero y cuentan con un plazo de ejecución de 30 meses. Tienen un presupuesto de 109 millones de euros.