Barredos (Laviana), L. M. D.
La Fundación Alpe Acondroplasia, dedicada a mejorar las condiciones de vida y en dar a conocer los problemas que padecen las personas que tienen este tipo de enanismo, presentó ayer en el colegio Maximiliano Arboleya de Barredos una guía para que los niños traten «como a una persona más» no sólo a los niños que sufran acondroplasia, si no a todas las personas «que tengan algún tipo de discapacidad». En el acto participó el director de la Agencia Asturiana para la Discapacidad, Javier Antuña.
Carmen Alonso, coordinadora de Alpe, y Cristina González y Sonia Sestelo, explicaron a los niños lo «difícil» que puede llegar a ser ir a clase «siendo acondroplásico». Entre otras iniciativas para integrar a los niños con este síndrome, se pidió contar con sillas y mesas adaptadas y colocar los percheros «un poco más bajos» a todos los alumnos «para que el niño con acondroplasia no se sienta especialmente discriminado». En la guía, una niña, Xana, narra a modo de cuento su experiencia en la escuela. El manual está escrito en castellano y asturiano. Javier Antuña destacó en su presentación de la charla la necesidad de «educar a los jóvenes» en «valores como la solidaridad y la comprensión con las personas discapacitadas». «Todos somos iguales, aunque tengamos nuestras diferencias».