Langreo, Elena PELÁEZ
El trajín de Mari y Pilar Fernández Santoveña era ayer, pasado ya el mediodía, intenso. Sus tortos, acompañados de picadillo, vegetales o al cabrales eran muy demandados entre los asistentes al XIII Mercado Tradicional que se celebró en La Felguera.
Desde la localidad llanisca de Vibaño llegaron las dos hermanas para instalar su puesto en el parque nuevo de la localidad langreana. Sus tortos, churros y boroña llegan a diferentes mercados asturianos a lo largo del año. En La Felguera, a la hora de la comida, eran los primeros los que mandaban. «Siempre traemos varios sacos de harina y así nos aseguramos de que no falte», aseguró Mari Fernández mientras daba forma a la masa antes de introducirla en la sartén. Era uno de los variados puestos gastronómicos instalados, que concentraban las visitas de los vecinos. No faltaban las empanadas y la repostería ni los helados en un carro restaurado que tiene más de medio siglo.
El mercado tradicional ofrecía también la oportunidad a los niños de subirse en un tiovivo impulsado por una persona que daba pedales o pasear por el parque subidos a un poni por 3 euros. En el recorrido el visitante se encontraba con piezas de bisutería, madreñas o caramelos artesanos junto a un puesto que vendía rosas, de dos tamaños y una amplia gama de tonalidades, elaboradas con madera. Eran variados los productos ofrecidos desde diversos rincones en una jornada en la que las buenas condiciones meteorológicas acompañaron, lo que se notó en la masiva afluencia.