Langreo, Elena PELÁEZ
Convertir el pozo Samuño en un balneario. Ése es el proyecto con el que seis estudiantes langreanos han ganado el primer premio en la categoría de Bachillerato del concurso regional de ideas empresariales organizado por el Principado a través del programa Taller de Emprendedores. La iniciativa de Sonia Antuña, Rosa Braña, Andrea Canto, Borja Díaz, Alba Rodríguez y David Simón fue escogida entre las 158 presentadas por 946 estudiantes de la región.
Los seis estudiantes, que cuando participaron en el concurso eran alumnos del IES La Quintana de Ciaño y ahora están en la Universidad, se decantaron por el proyecto de balneario en el pozo Samuño debido al auge de ese tipo de establecimientos y a la escasa oferta en la zona. «En principio el balneario no estaría orientado al turismo sino sobre todo a los habitantes de la comarca», destaca Sonia Antuña.
Los socios analizaron minuciosamente todos los aspectos a tener en cuenta para poner en marcha el balneario, desde la obtención de los terrenos, propiedad de Hunosa, hasta los potenciales clientes y la política de promoción. Y sobre todo el tema de la financiación. «Deberíamos aportar 28.000 euros (10.000 de un crédito personal) cada uno para empezar a funcionar», señala Sonia Antuña. Su compañero Borja Díaz apunta que ellos partieron de la posibilidad de lograr con Hunosa un convenio de cesión de los terrenos durante diez años. Este acuerdo incluiría unos precios especiales para los trabajadores y ex empleados de la empresa, lo que a su vez les allanaría el camino de cara a disponer de unos ingresos fijos cada mes que les permitiese subsistir. Los seis autores del proyecto serían los únicos empleados, cada uno en un área vinculada con aquella en la que están recibiendo formación.
Los estudiantes diseñaron tarjetas de presentación y listas de precios y promocionaron el proyecto en un bloc en el que, comentan, recibieron peticiones de información pensando que el balneario existía. «Trabajamos con el agua de infiltración del pozo ofreciendo servicios que le proporcionarán bienestar en un entorno novedoso», plasmaron en los artículos promocionales que ofertaban sauna por 6 euros, masajes por 18 euros y un paca que incluye terca, sauna, bañera y masaje, por 36 euros.
No fue tarea fácil la elección de un nombre para el proyecto. Después de barajar varias opciones se decantaron por la unión de las palabras mina y agua y lo bautizaron como «Minagua». «Hubo discusión y se pensó en muchos nombres, algunos ridículos», reconocen los seis jóvenes, que acudieron a un cursillo en la Ciudad Tecnológica de Valnalón en el que adquirieron los conocimientos que les permitieron elaborar el proyecto premiado. A esto hay que sumar las tardes y los fines de semana compartidos para avanzar en este trabajo presentado al concurso Taller de Emprendedores, que forma parte del programa Fomento de la Cultura Emprendedora del Gobierno regional y que reparte un total de 6.000 euros en premios.
Los seis estudiantes reconocen que «sería difícil llevar adelante el proyecto» puesto que lo elaboraron con la financiación que consideraban que podrían conseguir ellos, ya que no podían recurrir a subvenciones. Sin embargo, se presentaron al concurso con mucha ilusión después de las horas invertidas. El trabajo dio su fruto y «Minagua» fue elegido el mejor proyecto.