|
|
|
HEMEROTECA » EL TIEMPO » |
|
JOSÉ MANUEL IBÁÑEZ Lo que a todas luces se supone debe ser considerado como signo positivo y acorde con los nuevos tiempos, pues en la mayoría de los casos como que no.
Como todas las teorías, que no se conoce ninguna mala, las calles peatonales deberían ser una especie de oasis en lo que antes era una simple jungla de asfalto. Amén de lugar de asueto y paseo relajado para transeúntes de cualquier tipo.
Seguramente -y no lo niego- resulta que uno con el paso del tiempo se va convirtiendo en un fastidiosu de mucho cuidado, o de tres pares de? eso.
Con independencia de las terrazas, que en alguno de los casos da la impresión de que las citadas calles están hechas pret a porter para su exclusivo uso, pues que el tráfico sigue campando a sus anchas con nulo control, con lo cual lo de «peatones» no deja de ser un contrasentido con su punto de humor negro.
El listado de inconveniencias se complementa con exhibición sin cortapisas de competición de bicicletas, patinetes, partidos de fútbol, perros a su aire, y tiernos infantes que se «despistan» mientras sus padres disfrutan de la placidez del gin-tonic en la terraza al uso.
Últimamente, tanto en Langreo, como en Mieres, que son los sitios que pateo con cierta asiduidad, existe una auténtica plaga de mendicantes por estas calles, que en cada esquina incordian o exigen a los viandantes lo que sea para ayudar a la solución de sus problemas. Y no suelen ser de hambre física.
Vamos «mejorando» en otros aspectos, así que ya nos llegó la moda de las ciudades veraniegas por excelencia, con proliferación de músicos, y las omnipresentes personas que con diversas metodologías que huelen a timos, también te «agradan» los quince puñeteros minutos que tienes para tomar un café y relajarte.
Como efecto secundario de no saber lo que eres en estas zonas se supone que deberías pasear tranquilo, pero debes andar al hilo de los que se lo toman todo a cachondeo, así que como buen cumplidor dejas tu coche en zonas habilitadas al efecto. Nuevo problema, previsible , dado que vivimos en el país de la picaresca. En determinados días proliferan espontáneos que se buscan la vida para darte indicaciones que no hacen falta, y que por si acaso -no resulta obligatorio- pero para tener un leve plus de tranquilidad, pues a pasar por taquilla.
¿Vamos mejorando? Que quieren que les diga. Uno lo pone en duda, y sobre todo con los ejemplos diarios que uno observa en alguno de los casos, y los que muchos padecemos. Seguramente no es otra cosa que somos así, y estamos hechos de una pasta refractaria que no hay modo de moldear. Con lo cual el cacareado progreso en algunas de las cosas y las costumbres correctas, no acaban de cuajar entre buena parte del personal, o eso me parece. Claro, que las soluciones no son cosa nuestra. Evidentemente.
| CONÓZCANOS: CONTACTO | LA NUEVA ESPAÑA | CLUB PRENSA ASTURIANA | PUNTOS DE VENTA | PROMOCIONES | PUBLICIDAD: TARIFAS| AGENCIAS| CONTRATAR |
|
|
|||||||