Langreo, Elena PELÁEZ
Los trabajadores de Alas Aluminium afrontaron ayer su segunda jornada de movilizaciones por el despido improcedente de una compañera del área comercial.
Cerca de dos centenares de empleados expresaron su protesta en una marcha desde las instalaciones de la aluminera, ubicada en Ciaño, hasta la plaza del Ayuntamiento. Posteriormente fueron recibidos por la alcaldesa de Langreo, Esther Díaz, a la que trasladaron su doble problemática, por una parte, el despido de una trabajadora y por otra, el nuevo expediente de regulación de empleo (ERE) planteado por la empresa que podría afectar a 260 de los 273 operarios de la compañía.
El comité de empresa reclama «que este tipo de empresas, con parte importante de accionariado público, tengan un mayor control desde su creación haciendo un seguimiento continuo y exigiendo cuentas y resultados a las direcciones de dichas empresas». Así lo trasladó ayer a la regidora langreana a la que solicitó su apoyo para que, según refleja en un comunicado, «una empresa como ésta de referencia en la comarca del Nalón, creada a base de diversas subvenciones, no se vea continuamente inmersa en expedientes de regulación debido principalmente a la mala gestión y organización de la fábrica por parte de su dirección».
La dirección de Alas Aluminium planteó a la plantilla un nuevo ERE para lo que resta de año y 2010. Las movilizaciones, iniciadas el martes con cortes de tráfico en la glorieta cercana a Cuesta Vindoria y en las proximidades de la rotonda de Camellera, proseguirán hasta el lunes.