Langreo,
Miguel Á. GUTIÉRREZ
La decena de familias afectadas por el incendio del pasado sábado en la calle la Casa Nueva de Sama no podrá regresar a sus casas en una larga temporada. El Ayuntamiento aseguró ayer, tras la inspección llevada a cabo por la mañana por el arquitecto municipal, que el inmueble presenta daños estructurales severos y que no reúne las condiciones necesarias de habitabilidad. Por ese motivo, permanecerá el bloque de pisos (de tres alturas y cuatro viviendas por planta, más los inmuebles aledaños) precintado de manera indefinida, mientras se determina si puede ser rehabilitado o debe ser declarado en ruina. El Gobierno local trata de localizar ahora a los propietarios para decidir, una vez que se conozcan los informes encargados a los técnicos, la solución a adoptar.
El incendio del edificio de la Casa Nueva, que obligó a desalojar a una treintena de personas, se originó en una vivienda de la primera planta, pero afectó a las escalares y a la vivienda situada en el piso superior. Entre ambas plantas existe ahora un socavón que pone en peligro la estructura ya que la sobrecarga de escombros puede haber afectado a los muros de carga o alguna viga maestra. Estos daños estructurales, unidos a los desperfectos ocasionados por el fuego (que también afectó a los cables eléctricos y a las tuberías del agua) han llevado al Ayuntamiento a mantener precintado el inmueble. «Por el momento va a seguir cerrado porque no existen las condiciones necesaria de habitabilidad», explicó ayer María Fernández, edil de Urbanismo y alcaldesa en funciones.
La principal duda estriba ahora en determinar si el edificio puede reformarse o debe ser declarado en ruina. Para ello se realizarán informes técnicos más exhaustivos. «Todavía es pronto para saber qué pasará. Hay que esperar a realizar estudios de la estructura del edificio más detallados y ver qué es lo más aconsejable», indicó la edil langreana de Urbanismo. Sin embargo, en la solución definitiva, también es determinante el planteamiento que adopten los propietarios del inmueble. «Por lo que hemos podido saber, prácticamente todos los vecinos afectados son arrendatarios. Estamos tratando de localizar al propietario o propietarios del edificio para dar los siguientes pasos», argumentó Fernández.
Los daños del edificio de la Casa Nueva se concentran entre el primer y el segundo piso, donde el forjado se ha visto seriamente afectado. Sin embargo, a pesar de encontrarse localizado en un punto concreto, el hundimiento podría afectar a otras zonas, por lo que se desaconseja el realojo.