MANUEL ENRIQUE MEJUTO GONZÁLEZ
Árbitro langreano, acaba de superar el récord de partidos dirigidos en Primera División
Langreo,
Miguel Á. GUTIÉRREZ
Manuel Enrique Mejuto González corre una media de 15 kilómetros cada vez que pita un partido. Con la cifra de encuentros que lleva arbitrados en Primera División, podría haber ido caminando hasta Helsinki. A finales del mes pasado, en La Rosaleda, el colegiado langreano se convirtió en el árbitro con más partidos dirigidos en la máxima categoría del fútbol nacional, 249, tras superar al navarro Daniel Zariquiegui. Mejuto también acumula 110 encuentros internacionales, entre competiciones de clubes y selecciones, la cifra más alta de un árbitro español. Esta temporada cumple 45 años, por lo que deberá poner fin a su carrera... al menos en España. Según los medios de comunicación ingleses ya ha recibido ofertas para seguir arbitrando en la Premier.
-¿Imaginó alguna vez llegar tan lejos en el arbitraje?
-El tema del récord es algo significativo y muy bonito. Empecé en esto en 1979, con 14 años. Tengo muchos recuerdos de la base porque es donde uno madura. El camino ha sido largo y, en ocasiones duro, porque no sólo son los partidos, sino todo lo que hay detrás: viajes, madrugones... Nunca pensé en llegar a Primera División. No aspiraba a ello ni me obsesionaba porque siempre fui paso a paso. Llegué a esto con la ilusión de disfrutar y me acuerdo muchísimo más de los inicios, cuando tenías que buscarte la vida para ir a pitar.
-Estadio Zorrilla, 16 de septiembre de 1995, ¿qué recuerdos le vienen a la cabeza?
-Un Valladolid-Compostela, mi debut en Primera. Fueron muchos amigos a verme y compañeros del arbitraje. Recuerdo con mucho cariño ese partido. Yo siempre confié en mis posibilidades y en la experiencia que tenía detrás, así que no pasé excesivos nervios. Coincidí con Lekumberri, que de aquella jugaba en el Compostela y me ayudó en todo lo que pudo. Nos hizo mucha ilusión encontrarnos allí.
-¿Qué anécdotas han dejado todos estos años?
-El año pasado me jugué una cena con un jugador del Recreativo porque el decía que no era penalti y yo que sí. Cuando volví a pitar a su equipo, me lo encontré en un restaurante y me invitó a la cena porque había visto la jugada y se dio cuenta de que era penalti. El árbitro tiene que ser un poco psicólogo y ser dialogante. El primer día que arbitré a Villa como profesional, en el Zaragoza, vino a darme su camiseta. Cuando David era un crío y jugaba en el Langreo yo le había dicho que iba a jugar en Primera y él lo recordaba. Tengo una excelente relación con muchos jugadores y es el mayor bagaje que me voy a llevar cuando me retire, la cantidad de amigos que he hecho en el mundo del fútbol.
-Sin embargo, uno de los episodios más recordados para los aficionados es el «Rafa, no me jodas» en La Romareda...
-Han pasado trece años y la gente sigue recordándotelo, incluso chavales jóvenes que no lo vivieron. Para mí fue algo anecdótico. Aquello también sirvió para ver que los árbitros lo pasan mal cuando tienen que tomar decisiones.
-Como embajador deportivo de Langreo, ¿ejerce cuando visita los campos de Primera?
-Aunque no se sepa, he conseguido que muchos dirigentes del mundo del fútbol, árbitros o periodistas hayan venido por aquí a tomarse un café, al Museo de la Minería o al parque de Redes. No lo hago por cumplir, sino porque lo siento. El hecho de ser de la Cuenca te marca y a mí, en el arbitraje, me ha servido muchísimo. Siempre llevo la Virgen del Carbayu en la cartera y una medalla de la Santina en el silbato que me regaló mi amigo José, el del Patio.
-¿Quién ha sido el jugador más bromista que se ha encontrado en un campo?
- Joaquín, el del Valencia. Es un tío especial. Como buen andaluz, es una persona muy alegre y siempre te suelta algo, respetando el trabajo de cada uno.
-¿Y el más elegante?
-En una época anterior me gustaba mucho Zidane, tenía detalles de calidad y te sorprendía por donde ponía el balón. Ahora también hay muchos: Xavi, Iniesta, Villa, Cristiano, Kaká, Casillas, Navas...
-¿A qué jugador le habría gustado pitarle un partido?
-Quizá sea porque le tengo un cariño especial, pero me hubiera gustado arbitrar a Quini y si fuera con Vili mucho mejor porque también es un gran amigo por parte del Oviedo.
-¿Y qué partido habría querido dirigir?
-Me gustaría pitar un Sporting-Oviedo, aunque fuera amistoso, con los dos equipos en Primera por la cantidad de amigos que tengo. O un Tuilla-Langreo. Arbitrar una final de un Mundial habría sido algo bonito. Yo hice todo lo que tenía que hacer y di todo lo que tenía, así que tengo la conciencia tranquila.
-Se quedó fuera del Mundial de Alemania porque los asistentes no pasaron las pruebas físicas, ¿fue el momento más duro de su carrera?
-Sí, sobre todo porque no lo esperaba. También ha sido duro este último Mundial porque estaba en una preselección que no se iba ampliar y luego se amplió. Después de lo que había pasado y de lo que había trabajado por ello, creo egoístamente que merecía acabar con el Mundial. No sólo por mí, sino por toda la gente que me demostró su apoyo y su cariño.
-¿Qué opina de que las estrellas extranjeras tributen menos a Hacienda?
-Yo lo pago, con eso creo que lo contesto todo. No gano ni quiero ganar lo que gana un futbolista de Primera División ni mucho menos, pero yo pago al Gobierno la cantidad que me corresponde y no me gustaría que fuera de otra forma. No me gustaría que yo, ganando más dinero a lo mejor en el arbitraje que una persona picando carbón o en el andamio, pagase menos. No es de recibo. Creo que no debe haber distinciones.
-¿Pasa el futuro de Mejuto González por Inglaterra?
-Que se interesen por ti es algo que te honra, pero ahora mismo ni lo pienso ni lo valoro porque no es el momento ni sé nada oficialmente. Si llega a haber un ofrecimiento serio se estudiaría. Si no surge nada, me dedicaré a disfrutar de la vida, de mi familia, de los amigos y de mi trabajo en Correos.
-¿Qué recuerdo le gustaría dejar entre los aficionados cuando se retire?
-El de una persona que trabajó con humildad y que no cambió con los años. Siempre he intentado no creerme nada, mantenerme con los pies en el suelo y buscar el otro lado del árbitro, que es un deportista más.
«Me gustaría pitar un Sporting-Oviedo amistoso con los dos equipos en Primera División»
«Si llega alguna oferta para arbitrar en Inglaterra se estudiará; ahora mismo es algo que no valoro»
«No debe haber distinciones; los futbolistas no pueden tributar menos que el resto de la gente»