Pola de Laviana, M. Á. G.
La Banda de Música de Laviana ha perdido la armonía. Parte de la junta y el director de la agrupación musical reclamaron ayer la dimisión del presidente de la entidad tras denunciar el «trato dictatorial» que padece el equipo docente que presta sus servicios en la academia asociada a la banda. Por su parte, el presidente de la agrupación, que cuenta con medio millar de socios aproximadamente, replicó que no dejará el cargo y que sus discrepancias con el director vienen motivadas, entre otros factores, por la «dejadez» en el cuidado del archivo de la banda y la negativa a facilitarle los horarios de las clases.
Amador Fernández Huerta, vicepresidente de la banda, compareció ayer ante los medios de comunicación acompañado por el director, Jesús Enrique García, y por representantes de los profesores y padres de alumnos para manifestar la postura del colectivo crítico con la gestión del presidente. «Siete de nueve directivos estamos de acuerdo; no queríamos llegar a este punto, pero la situación es caótica. Se está produciendo un trato dictatorial hacia el director y los docentes, poniendo en duda su profesionalidad», indicó Fernández. El vicepresidente anunció la convocatoria de una asamblea para el 27 de noviembre para elegir nueva junta, después de que ayer hubiera una reunión para «disolver la directiva, cesar al presidente y designar un coordinador provisional», indicó.
Por su parte, el presidente de la banda, Jorge Sánchez, rechazó abandonar su cargo, al tiempo que negó la autoridad de la junta para poder cesarle: «Que dimitan ellos si quieren. Fue la asamblea de socios la que me eligió y debe ser ella la que decida si debo irme».