Langreo, L. M. D.
Los sindicatos UGT, CC OO y USO del valle del Nalón y del Caudal reclamaron ayer que la empresa pública Hunosa participe en la gestión y el control de las empresas fruto de la diversificación en las que posee parte del accionariado a través de su filial Sadim (Sociedad Asturiana de Diversificación Minera). De esta forma, el sector público podría «ejercer una vigilancia real» de las actividades de las empresas que han recibido «cuantiosas ayudas» procedentes de los fondos mineros.
Los secretarios generales de UGT del Nalón y del Caudal, José Manuel Camporro y Sergio Álvarez, de CC OO del Nalón y del Caudal, José Manuel Zapico y Alfonso de la Rosa y de USO de ambas comarcas, Alfredo García y José Manuel González, se reunieron ayer en La Felguera para convocar una manifestación en la que se reivindicarán «unas Cuencas para vivir y trabajar». Los motivos que justifican esta movilización son, según Camporro, «tan numerosos que tendríamos que hacer un libro». Los sindicatos reclamaron un «control exhaustivo» de las ayudas que se han proporcionado a empresas por instalarse en las Cuencas «y que ahora o se van o atraviesan una situación muy difícil para los trabajadores», como, por ejemplo, Duro Felguera, Alas Aluminium y Diasa. Una forma de reducir este riesgo en inversiones sería permitir que Hunosa participase activamente en la gestión de las empresas «en las que tiene participación a través de Sadim». En estos momentos la compañía pública es accionista de varias empresas que son gestionadas por los socios privados. «Debería tener un peso en la gestión equivalente a su peso en el accionariado», reclamaron los sindicatos.
Las centrales del Nalón y del Caudal también mostraron su preocupación por el grado de ejecución de los proyectos de los fondos mineros. «En una situación como ésta, de crisis, los proyectos deben hacerse realidad», reclamó Sergio Álvarez. Los sindicatos también exigieron que los fondos sean gestionados «al más alto nivel» dentro del Principado. «Deben ser las más altas instancias, el presidente del Principado (Vicente Álvarez Areces), las que impulsen su ejecución. Deben preocuparse por que así sea», expuso José Manuel Camporro.
Los tres sindicatos también mostraron su preocupación por el futuro del carbón. «Creemos que es la única fuente de energía fósil de la que dispone España, y no puede prescindirse de ella», apuntó Camporro, que reclamó, en nombre de todas las centrales, que el sector ocupe «un lugar relevante dentro del mix energético».
Otro de los principales motivos por los que se convoca la manifestación es la «mala situación» que atraviesa el sector industrial en las Cuencas, que en el último año ha sufrido «muchos expedientes de regulación de empleo» (ERE). José Manuel Zapico indicó que cuantificar el número de trabajadores afectados por los ERE actualmente «es difícil. A finales del segundo trimestre había unos 800, pero la situación en muchas empresas ha cambiado». Respecto a las firmas que más dificultades están pasando, José Manuel González explicó que «hay muchas y sería muy difícil no olvidar alguna». «Algunos ERE», afirmó Zapico, «se han hecho casi como una medida preventiva. Toda la plantilla trabaja, pero si pasa algo, el ERE ya está aprobado. Los empleados trabajan con esa presión encima». Zapico también advirtió de que el número de parados en las Cuencas es «similar o incluso mayor» que el que existía en la zona al comienzo a principios de los noventa, antes de la puesta en marcha del plan minero.