Sotrondio, Elena PELÁEZ
«Cocino este plato como lo hacía mi abuela y mi madre», indicó Enriqueta Díaz García, para quien una de las claves de éxito de los nabos está en que no se deshagan. Díaz se alzó con el primer premio en el concurso gastronómico organizado por la asociación de amas de casa de Sotrondio. Otros cinco platos compitieron con el suyo en el certamen celebrado en la última jornada de las seis dedicadas en Sotrondio a este producto alimenticio.
Enriqueta Díaz, vecina de Sotrondio, destaca como fundamental para que el resultado sea satisfactorio que «hierva suavín». Por eso los nabos que presentó al concurso estuvieron al fuego durante nueve horas. También confiere importancia a la calidad del compango.
Los participantes en el certamen entregaron las fuentes de barro con sus creaciones culinarias a la asociación organizadora, que preside Azucena Llaneza, en la plaza Ramón y Cajal de Sotrondio. La una y media de la tarde era la hora establecida para que el jurado (del que formaba parte la concejala de Cultura Gema Suárez) iniciase la cata de las diferentes recetas antes de decidir cuáles se llevarían los tres premios, dotados con 50, 30 y 20 euros. Salud Fueyo Llames se llevó el segundo premio y Piedad Llames Rozada el tercero. Es el segundo año que la asociación de amas de casa de Sotrondio apuesta por este concurso que prevé que continúe en el futuro, según aseguró Azucena Llaneza.
Ayer se celebró también una misa en honor al patrón San Martín de Tours y la puya del ramu. Actuaron el grupo folclórico del colegio público Rey Aurelio y La Bandina. Las actividades concluyeron con el concierto lírico organizado por la asociación Juan José Calvo Miguel de Sotrondio en el Aula Cultural La Plaza. Las jornadas se iniciaron el pasado viernes con el pregón de los nabos y la entrega del Nabo de oro a Manuel Antuña García. La feria local de la miel y la quinta edición del cante de las minas fueron otras de las actividades desarrolladas.