Langreo, E. P.
La Consejería de Medio Rural se guiará, en un futuro, por un estudio que realiza la Universidad de Oviedo para decidir el firme que se utilizará en los caminos de cada zona en función de su grado de protección. El documento, que elabora el CeCodet (Centro de Cooperación y Desarrollo Territorial de la Universidad de Oviedo), estará listo en seis meses.
«Ese análisis nos orientará y ofrecerá alternativas», señaló Joaquín Arce, que resalta que la utilización del hormigón es necesaria «por seguridad» en pendientes o curvas en viales empinados de acceso de los ganaderos. Aunque, comentó, «normalmente se evita porque se prefiere un firme más natural». Son, en todos los casos, mejoras de caminos existentes ya que, indicó, «no se abren nuevas pistas» en los parques naturales.
Por otra parte, la Coordinadora Ecologista de Asturias afirma que se cometen «disparates» con el hormigonado de ciertas pistas. Sin embargo, en otros casos, subrayó el portavoz del colectivo, Fructuoso Pontigo, es necesario. Puso como ejemplo la senda de Valdecuélabre, en Cangas del Narcea, que era «una necesidad» para los ganaderos de la zona.
Aunque en ocasiones, aseguró Pontigo, «no hay justificación» y «los ganaderos piden hormigón en tramos en los que no hay necesidad. «No se pueden convertir los montes en la calle Uría», resaltó el portavoz de la Coordinadora Ecologista de Asturias.