Langreo, E. PELÁEZ
Treinta y cinco ex-trabajadores de Duro Felguera no perciben desde octubre una renta vitalicia de unos 400 euros que complementaba las prejubilaciones pactadas en 1994. Manuel Sánchez Terán, portavoz del colectivo «Despedidos de Duro Felguera», denunció ayer que estos antiguos empleados de Duro Felguera, que tienen edades de entre 70 y 77 años, se encuentran en «una situación de vacío absoluto y sin amparo legal» ya que «no están entre los acreedores de la mutua Fortia Vida M. P. S., que fue intervenida por la Generalitat de Cataluña, al haber traspasado ésta las pólizas a una aseguradora belga» con anterioridad.
Esta compañía, indicó Sánchez Terán, dejó de pagar a los trabajadores tras hacerlo unos meses asegurando que «Fortia Vida no había efectuado el traspaso del importe correspondiente, pactado entre ambas aseguradoras, en concepto de rescate de las pólizas». Los afectados defienden que «la operación es como mínimo nula», dijo Sánchez Terán que añadió que se ha dado «una situación incomprensible» ya que existen mecanismos de control. El colectivo «Despedidos de Duro Felguera» se ha puesto en contacto con el Consorcio de Compensación de Seguros, que estudia los hechos, y con la consejería de Industria, ya que tras el despido de los 232 trabajadores de Duro Felguera en 1993 se constituyó el Fondo de Cobertura que quedó domiciliado en el Principado. Una de sus funciones fue contratar con una mutua privada esos planes de pensiones para complementar las prejubilaciones.
Los afectados reclaman ser reconocidos como acreedores de esa mutua para después traspasar las pólizas a una aseguradora afincada en el país «que no especule con las rentas vitalicias fruto del trabajo de una vida», según Sánchez Terán, que hizo hincapié en que de la pensión sumada a este complemento resulta una cifra «mileurista o poco más». En esta situación se encuentran ex trabajadores andaluces y catalanes, de forma que el número podría superar los 200, dijo.