Langreo,
Agencias / M. Á. G.
El resultado de los estudios de ADN ha determinado que los restos orgánicos hallados en el vehículo de C. M. B. -el único imputado por el crimen de la joven langreana Patricia Fernández Guzmán- corresponden a la peluquera de Sama. La Guardia Civil también halló muestras similares en una gamuza y en unos guantes encontrados en el coche, así como en la sudadera que le fue incautada al detenido, según confirmaron en la jornada de ayer la abogada de la familia de la víctima y fuentes próximas a la investigación. Éstas últimas fuentes confirmaron que las conclusiones definitivas del informe de ADN se recibieron «en los últimos días». El cuerpo de la joven langreana fue hallada prácticamente calcinado en un vertedero próximo al pozo Samuño, en Langreo, en marzo de 2008. Desde entonces C. M. B. ha permanecido en prisión preventiva como único imputado.
Tal y como explicaron ayer fuentes próximas a la investigación y Ana García Boto, letrada de la familia de la joven peluquera, el servicio de Criminalística de la Guardia Civil halló restos orgánicos de la peluquera de Sama en una gamuza del coche C. M. B, así como en una sudadera que fue encontrada en el domicilio del joven. Los agentes también hallaron semen del único imputado en el asiento trasero del turismo, así como semen y otros restos orgánicos del C. M. B. y de la víctima en el asiento delantero derecho y en los guantes que había en el vehículo. Según informó la letrada de la acusación, Ana García Boto, este informe pericial «confirma los indicios de criminalidad» que ya existían.
Una de la principales bases de la imputación de C. M. B., que en todo momento ha negado los hechos, fueron las contradicciones en su testimonio. así como la identificación realizada por el empleado de una estación de servicio de San Martín del Rey Aurelio que reconoció a C. M. B. como la persona a la vendió una lata de gasolina el mismo día en que tuvieron lugar los hechos. Además, la Audiencia Provincial, en el auto que revocó la libertad provisional del joven la pasada primavera, resaltó que «ese mismo día» el inculpado «había comprado productos para limpiar la tapicería del vehículo».
Por su parte, la defensa del único imputado, que corre a cargo del letrado José Carlos Botas, sostiene, entre otros argumentos, que no había restos de combustible en las ropas C. M. B. El letrado defensor también ha hecho hincapié en los últimos meses en que las huellas de neumáticos halladas en el lugar donde apareció la víctima no se corresponden con las del vehículo del único detenido.