Langreo, E. PELÁEZ
De su viaje a Tierra Santa volvió con una factura de teléfono que supera los 7.000 euros. José Antonio Rodríguez Fernández, de Blimea, se llevó un gran susto cuando al llamar a su compañía para denunciar que su teléfono no funcionaba, le comunicaron que debía «más de 7.000 euros». Así consta en una de las dos denuncias que José Antonio Rodríguez Fernández presentó, tras conocer los hechos, ante el Juzgado de Laviana.
Este vecino de Blimea asegura que no ha realizado esas llamadas que corresponden, según le comunicó la compañía, a conexiones a internet. La de mayor cuantía, de 2.482 euros, responde a una descarga de 254 megas. Hay otra de 103 megas, lo que supone 1.014 euros. «Según la factura ese volumen de información se bajó en 23 minutos, porque en la misma factura se refleja una llamada a esa hora, en pleno desierto, no creo que no de tiempo a todo», afirmó.
Además, destacó, «viajé con mi portátil y con el wifi de los hoteles podía navegar por internet sin necesidad de tener que recurrir al teléfono», Rodríguez Fernández aseveró también que «mi teléfono tiene la itinerancia de datos desactivada». «Cómo vas a ir a Israel y descargar datos. Se lo que te puede costar y a mí no se me ocurre», aseveró.
Ante las exigencias de la compañía telefónica, José Antonio Rodríguez se siente «impotente». «Cuando llegué de vacaciones estaba como si no me hubiese ido. Estoy amargado», declaró. Además de dar la orden de no pagar la cuantiosa factura, acudió al juzgado y a la oficina del consumidor.
El viaje en el que la empresa afirma que se realizaron las descargas se produjo entre el 30 de noviembre y el 5 de diciembre del pasado año. Desde un día antes de regresar tiene el teléfono cortado. «No puedo realizar llamadas pero sí las recibo» y muchas de ellas provienen de la empresa que le reclama la presunta deuda. «Ayer llamaron tres veces al igual que otros días desde el 11 de diciembre», indicó. Rodríguez afirmó que su media de consumo es de 40 euros. El mes anterior llegó a los 63 euros pero «jamás me había pasado esto». Por eso, «es totalmente ilógico lo que está pasando porque incluso me reclamaban esa cantidad y no me mandaban la factura. No llegó hasta un día después de acudir a la oficina de Consumo», aseguró. «No soy millonario y estuve tres años ahorrando para hacer este viaje», añadió Rodríguez, que espera una resolución rápida a este problema que ha empañado su vuelta.