Langreo, Elena PELÁEZ
Usuarios del centro deportivo Juan Carlos Beiro de Langreo reclaman la instalación de un ascensor o la construcción de rampas para salvar las escaleras que deben utilizar para acceder a las gradas de la piscina. Su reclamación está avalada, según aseguró una de las afectadas, Patricia Fernández González, por más de 800 firmas, que presentarán en los próximos días en el Ayuntamiento.
La instalación, cuya gestión corresponde al Principado, fue inaugurada en 2007. Los usuarios piden una mejora de la accesibilidad, ya que los padres que acuden con carritos de bebé necesitan ayuda para desplazarlos por las escaleras hasta la grada o la cafetería.
«Yo tengo que subir un carrito de gemelos y es un trastorno tanto para los que tenemos niños como para aquellas personas con movilidad reducida», indicó Patricia Fernández. «Los tramos de escalera son grandes para tener que subir a pulso los carros», indican los usuarios. Por eso consideran que la mejor opción es la instalación de un ascensor. Todo comenzó con las quejas de los padres que acudían a los cursillos de natación de sus hijos y desembocó en una campaña de recogida de firmas. Las hojas se repartieron por varios establecimientos comerciales y educativos en los que estamparon su rúbrica usuarios de diferentes procedencias.
«Las instalaciones son utilizadas por gente de La Felguera, de Riaño, de Sama... y una gran parte de ellos respalda esta solicitud con su firma», según subrayó el grupo de padres.
El centro Juan Carlos Beiro dispone de piscinas y de varias canchas deportivas. Tiene capacidad para unas 3.000 personas. La obra, ejecutada con cargo a los fondos mineros, se inició en diciembre de 2004 y fue inaugurada dos años y dos meses después. El presupuesto inicial, de 9 millones de euros, se disparó hasta los 10,8 millones.