RUBÉN LÓPEZ ARPIREZ
Piojosos», «mimados», «consentidos», «hasta los cojones», «vete a la mierda», «haz eso de una puñetera vez», «rediós», «apijotaos», «te vas a reír de tu puta madre» y un largo etcétera... ¿A ustedes les parecen formas de calificar a nuestros hijos e hijas? Pues de este modo son tratados los alumnos y alumnas de Educación Infantil (3, 4 y 5 años) del Colegio Público Plácido Beltrán de Ciaño.
¿Es esto normal?, ¿no, verdad? Pues parece que los equivocados somos nosotros, dado que la Consejería tiene conocimiento de los hechos desde el principio del curso escolar, no sólo por las distintas quejas individualizadas de los padres y madres de dichos alumnos, sino que además también tienen conocimiento a través de la dirección del centro, de la Ampa y de la inspectora de zona.
Para finalizar, una última pregunta, ¿la libertad de expresión es un derecho que tenemos como ciudadanos, no? Pues sepan también que mi esposa fue coaccionada en la tutoría que mantuvo el miércoles pasado, la cual ella misma solicitó para que le diesen explicaciones de lo ocurrido con nuestro hijo.
¡Ya está bien! Señor Riopedre, tome medidas urgentes al respecto o estoy seguro de que el «caso» se les irá de las manos a mitad de curso.
Rubén López Arpirez es padre de un alumno del Colegio Plácido Beltrán.