Langreo, M. Á. G.
Negarse a dar alojamiento a un cuñado puede tener consecuencias imprevisibles. Una vecina de Blimea. A. M. W., se enfrenta a una pena de dos años de cárcel por agredir presuntamente a su marido con un martillo en una disputa doméstica, motivada al parecer por la negativa del hombre a que el hermano de la acusada viviese con la pareja. Como consecuencia de la agresión, el hombre sufrió una fractura de cúbito en el brazo derecho. La fiscal también, según figura en el escrito de acusación, solicita que se prohiba a la mujer acercarse a menos de 1.000 metros al lugar de trabajo o al domicilio del hombre, o comunicarse con él por cualquier medio. En el caso concurre la circunstancia agravante de parentesco, según la acusación. La víctima renunció a ejercer acciones civiles y penales. La renuncia del agredido motiva que no haya petición de la fiscalía en concepto de responsabilidad civil.
Por otro lado, la fiscalía pide tres años de prisión para un camarero que presuntamente agredió a un cliente con una pesa en un bar de Langreo. Los hechos tuvieron lugar a finales de septiembre de 2007, cuando el acusado, I. M. D., estaba trabajando en una sidrería de La Felguera. Al ver entrar en el local a A. F. R. R., con quien había tenido un incidente el día anterior, el acusado se dirigió a su vehículo para coger una mancuerna metálica que guardó en una bolsa. Al regresar al local, I. M. D. se dirigió hacia A. F. R. R. y, sin mediar palabra, le agredió con la mancuerna en la cara. Posteriormente abandonó el local, arrojó la pesa en un recinto anexo a la sidrería y se dirigió a Comisaría para poner en conocimiento de las autoridades que había agredido a un hombre.
La víctima sufrió lesiones de diversa consideración, entre ellas la fractura del hueso temporal izquierdo. La fiscalía, junto a la petición de tres años de cárcel, solicita una indemnización para la víctima de 4.020 euros por las lesiones y 900 euros más por las secuelas sufridas.
Asimismo, J. M. A. S., un hombre que se vio involucrado en un accidente en Sotrondio en septiembre de 2008, cuando presuntamente conducía bajos los efectos del alcohol. La fiscalía pide nueve meses de prisión y la retirada del carné durante seis años por dos delitos contra la seguridad vial. Además, solicita 50 días de multa, con una cuota diaria de 12 euros, por una falta de respeto a la autoridad ya que el hombre, al ser requerido para hacer la prueba etílica, espetó a los agentes: «Os conozco, hijos de puta, la próxima vez no fallo y os atropello con el coche».
Los casos:
Disputa familiar.
La fiscalía familia pide dos años de cárcel para una mujer de Blimea que agredió a su marido con un martillo en el brazo, provocándole una fractura de cúbito. La disputa se originó, supuestamente, después de que el hombre se negara a que el hermano de la acusada viviese con la pareja.
Agresión en un bar.
Un camarero se enfrenta a una pena de tres años de cárcel por agredir con una pesa a un cliente en una sidrería de La Felguera, con el que había tenido un incidente el día anterior. El propio agresor, tras el suceso, se dirigió a la Comisaría para poner el caso en conocimiento de las autoridades.
Seguridad vial.
El departamento fiscal también pide nueve meses de prisión para un conductor que se vio implicado en un accidente en Sotrondio cuando conducía bajo los efectos del alcohol. También pide la retirada del carné de conducir del hombre.