Langreo, M. Á. G.
El Juzgado de instrucción número 3 de Langreo decretó ayer el inicio de los trámites para la apertura de juicio oral contra C. M. B., único imputado por el crimen de la peluquera de Sama, después de que fiscalía y acusación particular expresaran su decisión de presentar cargos. La abogada de la familia de Patricia Fernández acusará a C. M. B. de asesinato, mientras que la fiscal esperará al escrito de calificación para concretar si cataloga los hechos como homicidio o asesinato. Las acusaciones debe formalizarse por escrito en las próximas semanas. Dependiendo del posicionamiento final de la fiscalía, el imputado se enfrentaría a una pena entre 10 y 25 años de cárcel. La defensa, por su parte, solicitó el sobreseimiento de la causa por falta de pruebas. También subrayó que el informe de criminalística no constata que se encontrara sangre de la víctima en el coche del detenido.
La vista celebrada ayer en Langreo, en la que estuvo presente el imputado, tenía como objetivo dilucidar si se iba a acusar a C. M. B. o se iba a dictar el sobreseimiento. Fiscalía y acusación particular expresaron su determinación de formular cargos y pidieron la apertura de juicio oral. Ambas partes deberán formular ahora el escrito de calificación, con el relato de los hechos y la pena solicitada. Posteriormente, el letrado de C. M. B., José Carlos Botas, deberá expresar sus conclusiones en el escrito de defensa. El caso pasará entonces a la Audiencia Provincial para la celebración de juicio con jurado popular.
Fuentes de la fiscalía indicaron ayer que la acusación pública expuso en la vista de ayer una «interpretación abierta» del caso y que concretará en el escrito de calificación si los hechos son constitutivos de un supuesto delito de homicidio o de asesinato. La familia de la víctima, por su parte, presentó cargos por asesinato. La pena por homicidio recogida en el Código Penal oscila entre 10 y 15 años. Por su parte, la condena por asesinato va de 15 a 20 años, y sube hasta 25 si concurren dos o más de los siguientes factores: alevosía; premio, recompensa o promesa; o ensañamiento.
José Carlos Botas, letrado de la defensa, pedirá el sobreseimiento, ya que, a su juicio, «no existen pruebas», sino meros «indicios». Botas también indicó que en la vista pidió «una nueva diligencia probatoria, ya que las conclusiones del informe de criminalística son un poco farragosas y dan lugar a equívocos sobre lo que realmente encontraron en la sudadera, en el coche... La fiscalía se opuso porque, a su juicio, lo único que se encontró de Patricia fue un pelo dentro del coche y un pelo en la bayeta; no sangre ni restos orgánicos». En la misma línea, la defensa añadió que «si se hubiera encontrado sangre dentro del coche eso evidenciaría claramente que esa mujer había sangrado dentro del vehículo, pero no (fue así)». Botas también manifestó que los autores del estudio de ADN «tendrán que ser traídos al juicio oral porque si el informe puede ser farragoso para nosotros, personas del jurado popular que no tienen gran relación con la justicia pueden pensar que lo encontrado en el coche fue sangre».
Por su parte, fuentes de la fiscalía eludieron referirse al tipo de restos hallados en el vehículo del detenido y aseguraron que «la valoración de los restos y su trascendencia para el caso» se detallarán en el escrito de calificación.