CARLOS CUESTA
Llevo años abogando por la ampliación del perímetro de Redes con la inclusión en ese territorio protegido de una parte del concejo de Laviana. Sierras, cordales, valles, ríos y bosques con el mismo ADN, especialmente los entornos del Monte Raigosu, con Peña Mea y la Sierra del Crespón marcando terreno en esos lugares de plenitud vegetal y venatoria, junto con el pico la Xamoca y alrededores. Son espacios hermanos de Sobrescobio y Caso, y juntos pueden alcanzar exitosos recursos económicos y favorecer la actividad turística en una zona que la necesita más que nunca, pues la crisis que azota el país va dejando rastro notable en estos rodales de la bella y agreste montaña del alto Nalón.
Desde el Ayuntamiento de Laviana han salido voces (IU) encaminadas a hacer realidad la unión lavianesa con el resto del enclave de Redes. Me parece bien, lógico y justo. No sé qué piensan los rectores municipales de Sobrescobio y Caso, pero a medio plazo esa ampliación sería óptima y gratificante para los concejos altos del Nalón. No creo que esa posibilidad de integración de un nuevo socio en el grupo de los municipios verdes y medioambientalmente limpios cause malestar y problemas. Todo lo contrario. Llegarían más dineros y entre los tres se lograrían acciones conjuntas para llevar a efecto cuestiones comunes que favorezcan de verdad a la comunidad vecinal.
Una auténtica mancomunidad cargada de razón natural, popular, cultural y de desarrollo. Y esa realidad es la que anima a alcanzar esa meta. Ahora sería interesante que las voces petitorias obtengan respuesta favorable de los políticos gubernamentales. En la Junta General del Principado se deberá tratar y debatir esa prudente demanda. Y los grupos Popular y de IU animar el ambiente juntero para que el Gobierno regional y socialista coligado tome medidas y adopte una decisión idónea para los intereses de los proponentes; en este caso, el Ayuntamiento lavianés y, por ende, todo el término municipal.
Es hora de actuaciones directas y decididas. La cuestión de inclusión la he propuesto en estas mismas páginas de LA NUEVA ESPAÑA hace varios años, lo traté en tertulias, lo expuse en coloquios de ámbito turístico y lo comenté con los rectores del Principado en más de una ocasión, y sólo hubo buenas palabras al respecto con parabienes para esa futura posibilidad.
Pues aprovechando esta petición municipal, con toque político, hay que comenzar a estudiar la situación, orientar al vecindario de la zona a proteger, lo que significa ser parque natural con sus prohibiciones y logros, y observar el futuro con esperanza y ánimo de alcanzar cotas de auténtica modernidad?
Laviana quiere ser Redes y me parece estupendo. Llegan tiempos difíciles y complicados para todos. Pero los pueblos con base cultural, histórica, natural y preñados de entusiasmo pueden salir del marasmo con un poco de ilusión y fuerza por lo propio. Y no hay que olvidar que lo que no consigue la sociedad civil no lo logra nadie. Los políticos tendrán capacidad decisoria, pero la sociedad unida bebe en las fuentes de la razón y ésta es muy poderosa si se consigue dominar. A renglón seguido me gustaría solidarizarme con José Naveiras Escanlar, Pepe el Ferreiro, premio «Tierra Verde» de la ASPET, por su destitución al frente del Museo Etnográfico de Grandas de Salime. Su entusiasmo y amor por lo íntimo se reflejaron en su gran obra. Un centro de los mejores del mundo en su especialidad.