Langreo, L. M. D.
La Fiscalía pide tres años de prisión para cuatro ex responsables de la extinta empresa Menasa por dos presuntos delitos, uno contra los derechos de los trabajadores y otro por lesiones imprudentes. Los demandantes, dos ex trabajadores de la compañía, causaron baja en la firma en octubre de 2001 tras diagnosticárseles silicosis en tercer grado, provocada por la exposición a sustancias nocivas durante su jornada laboral.
Según establece el escrito del ministerio fiscal, ambos empleados ocuparon puestos de esmerilador, un puesto que según el cuadro de enfermedades profesionales «puede causar silicosis», ya que existe la posibilidad de que exista polvo respirable con alto contenido en sílice. Por Ley, desde 1980, en estos puestos es obligatorio «adoptar medidas técnicas de protección». La Fiscalía explica que a pesar de que la evaluación de riesgos y las posteriores mediciones ambientales pusieron de manifiesto la existencia de este riesgo, «los trabajadores referidos adquirieron la enfermedad descrita». Una vez estos empleados enfermaron, Menasa, en 2002, procedió a instalar máquinas extractoras. La empresa, además, llegó a ser sancionada con una multa de 6.000 euros por no realizar otras tareas de prevención en su fábrica.
Los acusados, a los que se reclaman un año y 6 meses de cárcel por un presunto delito contra los derechos de los trabajadores y otro año y 6 meses de prisión por un segundo delito de lesiones imprudentes. Además, también se pide una multa de 10 meses a razón de 24 euros al día para cada uno de los cuatro responsables de Menasa, y una indemnización de 300.000 euros para cada uno de los trabajadores afectados.