Langreo, E. PELÁEZ
Tres minutos fueron suficientes para evacuar el Centro Integrado para la Formación Profesional de Comunicación, Imagen y Sonido de Langreo (CIFP-Cislan) de La Felguera. Aunque el tiempo estimado para desalojar al alumnado y al personal docente era de diez minutos, esa previsión fue rebajada en el simulacro de incendio realizado ayer por la mañana.
Alrededor de 300 personas se encontraban en las aulas del centro cuando empezaron a sonar las sirenas que las alertaban de que debían dirigirse hacia las puertas de salida. Los estudiantes pusieron en práctica lo aprendido en las charlas impartidas por Protección Civil ante casos de incendio o de inundaciones. Entre las enseñanzas, la distinción entre las señales rojas, que apuntan hacia la ubicación de los extintores, y las verdes, que marcan la salida, aseguró el director del Centro Integrado de Formación Profesional de Comunicación, Imagen y Sonido, Jérôme Muñoz.
El humo, conseguido gracias a los efectos especiales, provenía de la primera de las cinco plantas del edificio. Allí se había originado el incendio que hizo necesaria la actuación de Protección Civil. Previamente había llegado a la calle Francisco Ferrer, cuando el desalojo se había completado, una ambulancia. No fue necesaria la actuación del equipo sanitario en primera instancia, aunque sí lo sería tras la intervención de los tres miembros de Protección Civil, el cuerpo del voluntariado que colaboró con la Policía Local en el simulacro. «Hicimos la labor de los Bomberos, accediendo al edificio con los equipos de respiración automática», aseguró Francisco José Menéndez, coordinador de Protección Civil en Langreo.
Lo primero fue comprobar que no había quedado nadie en el edificio, desde la planta superior a la baja, para a continuación sofocar el fuego. La simulación incluía que durante la intervención resultase herido por intoxicación uno de los integrantes de Protección Civil, que fue sacado del edificio por sus compañeros hasta la ambulancia que esperaba a la puerta del centro. Agentes de la Policía Local se encontraban en el exterior del edificio, controlando que nadie accediese a la zona. El coordinador de Protección Civil en Langreo destacó que las instalaciones disponen de dos «buenas salidas» de emergencia y de escaleras anchas, dos aspectos a tener en cuenta en un desalojo. El director del centro valoró como «muy positivos» la evacuación y el ejercicio realizado durante la mañana de ayer.
La concentración de alumnos y del personal del CIFP-Cislan delante del centro y el sonido de las sirenas de la ambulancia alertaron a numerosos vecinos que se encontraban en los alrededores y que se acercaron con el temor de que hubiese ocurrido algún percance.