Langreo, E. PELÁEZ
La Policía Local de Langreo ha abierto un expediente sancionador a un bar de La Felguera por vender alcohol a menores. La operación desarrollada por los agentes tuvo lugar el pasado fin de semana y las diligencias han sido remitidas al Ayuntamiento, que es el encargado, en este tipo de casos, de analizar las posibles infracciones y establecer la sanción correspondiente.
El Consistorio, a su vez, da traslado de las actuaciones al Gobierno regional. La Policía Local de Langreo realiza controles frecuentes en las zonas de ocio para comprobar que no se producen infracciones. Uno de ellos tuvo lugar el pasado fin de semana en La Felguera.
Los colectivos de hosteleros reconocieron meses atrás que algunos establecimientos del concejo venden bebidas alcohólicas a menores de 16 años y reclamaron un «mayor control» para asegurar que la normativa se cumpla. Así lo aseguraron Javier Fernández, presidente de la junta local de hosteleros de Langreo y miembro de la directiva de Hostelería de Asturias, y Marcelino Tamargo, presidente de la Asociación de Comerciantes e Industriales del Valle del Nalón (Acoivan), que pidieron la ayuda de las administraciones asturianas para combatir este «problema social».
El Ayuntamiento de Langreo ya ha sancionado a otro bar de La Felguera por vender alcohol a una menor de 16 años que llegó a sufrir un coma etílico en el establecimiento. Los hechos ocurrieron el 1 de marzo de 2008 cuando la menor tuvo que ser trasladada al Hospital Valle del Nalón.
La Policía Local, alertada por familiares de la joven, elaboró un atestado en el que se recogieron testimonios de la menor, y de su madre, los informes de la asistencia médica y la constatación hecha por los agentes de la existencia en el interior del bar de un grupo de menores bebiendo calimocho. A partir de ese atestado, el Ayuntamiento impuso al propietario del bar una multa de 7.512 euros, una sanción que el hostelero recurrió ante el Juzgado de lo Contencioso Administrativo, que ratificó la multa, que, según la sentencia, «no cabe entenderse desproporcionada» porque las infracciones graves de la Ley 5/1990 sobre la prohibición de venta de bebidas alcohólicas a menores de 16 años establece unas sanciones de entre «500.000 a 2.500.000 pesetas» (entre 3.000 y 15.000 euros).
El juez también estima justa la sanción porque «la conducta» del propietario del bar «afecta a una materia especialmente sensible », como es la protección de la infancia y los menores, «afectando a su salud con un execrable ánimo de lucro». La sentencia señala también que «existe una clara intencionalidad por parte del recurrente (el dueño del bar) en la comisión de la infracción.