Langreo, Elena PELÁEZ
La consejera de Cultura y Turismo, Mercedes Álvarez, y la alcaldesa de Langreo, Esther Díaz, firmaron ayer un convenio para la rehabilitación de cinco locomotoras de vapor con alto valor histórico. Este proyecto, cuya tramitación para ejecutar la obra se iniciará hoy en la junta de gobierno local, supone una inversión de 750.000 euros, procedentes de una partida de los fondos mineros.
El Consistorio pretende destinar algunas de las máquinas históricas al entorno del Museo de la Siderurgia y del barrio Urquijo cuando concluyan las obras de soterramiento de las vías de Feve. Hasta que esto ocurra, las locomotoras se trasladarán una vez restauradas a la zona donde se desarrolla el Ecomuseo del valle de Samuño para integrarse provisionalmente en el proyecto. La regidora afirmó que como la duración de los trabajos de soterramiento es larga habrá tiempo para decidir el destino de todas ellas.
Díaz destacó que las locomotoras «llevan mucho tiempo esperando en un almacén municipal de Valnalón». Este proyecto de rehabilitación del patrimonio industrial y minero tiene, señaló, «un valor incalculable». Los trabajos de recuperación de las máquinas comenzará, remarcó, «en los próximos días» y será acometida por Tragsa, la empresa que ejecuta actualmente las obras del ecomuseo del pozo San Luis. «Es un material está muy deteriorado», comentó la alcaldesa. La consejera de Cultura, que acudió al Ayuntamiento de Langreo acompañada por el director general de Patrimonio, José Luis Vega. Subrayó que el Gobierno regional incoó en el año 2009 el expediente de declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) del pozo San Luis, que se ha convertido en el segundo en esta categoría tras el pozo Santa Bárbara de Mieres. Álvarez puso como ejemplo el proyecto turístico desarrollado por la cuenca del Ruhr alemana en arqueología industrial. «Es un foco de atracción de visitantes interesados por el patrimonio industrial», señaló. En la comarca del Nalón, añadió, «las intervenciones realizadas en el Museo de la Minería y en el Museo de la Siderurgia muestran cuál es el camino a seguir». Este último es, sostuvo, «un lugar con un gran simbolismo industrial para Asturias».
El almacén municipal de Valnalón alberga varias locomotoras que estuvieron, durante años, abandonadas en un descampado cercano hasta que una serie de protestas hizo que fueran recogidas y guardadas. Según los responsables del Museo del Ferrocarril de Gijón, varias de ellas tienen un valor «excepcional». Entre ellas se encuentra la bautizada como «Pedro Duro 2», la última locomotora de vapor construida en España, en 1963. La «Pedro Duro 2» fue fabricada por Duro Felguera en la factoría de La Felguera, utilizando recambios de la «Pedro Duro 1», que data del año 1895.