Paula G. RODRIGO
La alcaldesa de Langreo, Esther Díaz, inauguró ayer las obras de rehabilitación en El Llungueru, ubicado en el barrio de La Pomar del distrito langreano de La Felguera. Con un presupuesto de más de 72.000 euros y después de dos meses de trabajo, las mejoras saltan a la vista, tanto en el alumbrado como en los accesos y en la estética global del entorno.
Las obras, según recordó la regidora, fueron realizadas con el fin de contribuir a la conservación del patrimonio histórico municipal de El Llungueru, una zona que se había ido deteriorando con el paso del tiempo. Para ello, se contó con un presupuesto de 72.500 euros con los que se pretendía la reordenación del territorio, dotando al espacio de un equipamiento acorde con las nuevas tendencias para la protección y la conservación del entorno del patrimonio histórico que representa la ermita de El Carbayu, la cual data del siglo XVI.
Asimismo, la alcaldesa hizo un balance muy satisfactorio del resultado de las obras. Según explicó, «estamos consiguiendo que, poco a poco, se vaya rehabilitando todo el barrio». Díaz relató cómo se inició el proceso de mejora hace años, cuando «lo primordial era la recuperación de la ermita», que destaca por ser considerada parte del Patrimonio Cultural, así como por su antigüedad. Posteriormente, el proyecto de recuperación pasó por la adecuación del entorno hasta que, finalmente, se llegó a la etapa actual, donde lo que se ha pretendido es remodelar los principales puntos del barrio; con servicios tan básicos como pueden parecer el alumbrado, los accesos o el encintado de las aceras.
Esther Díaz se mostró «encantada» con el producto del trabajo y explicó que, «aunque son pequeñas obras, hacen que los barrios sean más cercanos». Además, al comparar el resultado actual con el anterior estado, la Alcaldesa apuntó que se trata de unas obras «agradecidas», ya que tienen gran repercusión sobre la imagen estética de toda la zona. Además de las farolas -de un color verde llamativo-, las aceras -prácticamente similares a las del resto de la ciudad- y los accesos, también se ha reparado una escalera que comunica las viviendas localizadas en el entorno de la ermita con el resto, situadas a más altura y por las que se accedía a través de otra escalera que se encontraba en pésimas condiciones.
Las obras forman parte del programa de «Rehabilitación para la puesta en valor del patrimonio cultural», en este caso, sobre El Llungueru, que se enmarca a su vez dentro del segundo plan estatal anticrisis del Gobierno central, es decir, de las ayudas concedidas a través del «Plan E», tal y como especificó Díaz. Gracias a estas ayudas, entornos como el Llungueru, en La Pomar, consiguen sobrevivir al deterioro que provoca el paso del tiempo.