Rioseco, J. VIVAS
La Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras dio ayer luz verde al proyecto de urbanización del polígono industrial de Comillera, en Sobrescobio, salvando así su escollo medioambiental.
A pesar de obtener el beneplácito de la declaración de impacto ambiental, el documento, que ayer fue publicado en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA), también señala unas condiciones complementarias al proyecto con el fin de minimizar y atenuar el impacto ambiental de la actuación.
De este modo, se establecen una serie de medidas para la protección de la morfología y el suelo, así como del sistema hidrogeológico y el patrimonio cultural. Respecto a esto último, y para poder iniciar las obras, la promotora deberá contar con un informe de la dirección general de Patrimonio Cultural del Principado.
Por otro lado, el Principado también ha recibido informes de diversas entidades, como la Confederación Hidrográfica del Norte, organismo que ha sido muy criticado por los alcaldes de las Cuencas al echar por tierra las aspiraciones industriales de los ayuntamientos para cumplir la normativa de aguas. En este caso, el parque empresarial de Comillera cumple las prescripciones, tanto en la disponibilidad de recursos hídricos, los vertidos, el encauzamiento del arroyo Comillera y las medidas a adoptar que justifiquen la oportuna protección contra el riesgo torrencial y la inundabilidad por avenidas.
Junto a este proceso, el Consistorio de Sobrescobio también habrá cumplido en unos días otro apartado igual de importante, las expropiaciones, cuyo plazo de alegaciones termina esta semana. En total, se estimaban catorce bienes afectados, de los que ocho correspondían a particulares, mientras que el resto eran del propio Ayuntamiento, del Consorcio para el Abastecimiento de Aguas y Saneamientos del Principado (Cadasa) y del área de servicio El Alba, que también contaba con una parcela sobre la que se pretende desarrollar el nuevo parque empresarial.
Desde el Ayuntamiento de Sobrescobio se espera que las obras de urbanización puedan arrancar en septiembre, con la intención de que el parque empresarial sea una realidad a partir del año que viene. En total, el polígono industrial de Comillera tiene una superficie de 22.900 metros cuadrados repartidos en ocho parcelas, con unos 8.000 metros útiles en total. A pesar de ser un área industrial reducida, fuentes del equipo de Gobierno coyán afirmaron que ya estaban manteniendo contactos con empresas interesadas en implantarse en el parque empresarial. Para su desarrollo, el Ayuntamiento dispone de más de 1,5 millones de fondos mineros.