El Entrego, E. P.
Acreedores de la empresa Venturo XXI han anunciado que presentarán una denuncia contra los cuatro miembros del consejo de administración de la compañía, que está formado por los empresarios Manuel y José Antonio Coronado, Víctor González Marroquín, en representación de la SRP (Sociedad Regional de Promoción) y Manuel Fernández, de Sadim (Sociedad Asturiana de Diversificación Minera, dependiente de Hunosa).
Varios acreedores están dispuestos a acudir a los tribunales tras conocer el informe preliminar del concurso de acreedores, que recrimina a los gestores (el consejo de administración) una gestión «poco conservadora» que «agravó año tras año la situación de insolvencia al ir incrementándose las pérdidas sin reacción por parte de la concursada (Venturo XXI), que debiera hacer adoptado medidas de contención de gastos». Consideran asimismo que la empresa debería haber acudido con anterioridad al concurso de acreedores dada su situación y afirman que las facturas de compra de algunos de los equipos «están claramente infladas».
El informe del concurso de acreedores critica tanto su diseño como su gestión. La compañía cartográfica mantiene deudas con 126 entidades, incluyendo los 73 trabajadores. Los hermanos Coronado llegaron a Asturias en 2005. Según reconocía uno de ellos, Manuel, en una entrevista en LA NUEVA ESPAÑA publicada en julio de 2005, la «muy buena amistad» con el actual director del Instituto de Desarrollo Económico del Principado de Asturias (IDEPA), Víctor González Marroquín, fue el factor que provocó su desembarco en la región. González Marroquín había entablado relaciones con los empresarios extremeños cuando trabajaba en la década de los noventa en Intergraph, una compañía de ingeniería líder en el suministro de software especializado y maquinaria a empresas de varios sectores, entre ellas el de la topografía y la cartografía. Los contactos se mantuvieron cuando se incorporó a Sadim, órgano de diversificación de Hunosa. Huso 29, propiedad de los Coronado, llegó a realizar varios trabajos para Sadim y la consejería de Infraestructuras.