Gijón, L. M. D.
El Ayuntamiento de Langreo quiere iniciar el desarrollo de dos de las áreas industriales que impulsa, La Moral II y el polígono agroalimentario de El Cadavíu, a lo largo de este otoño. El Gobierno local estima posible poder licitar en este periodo tanto las obras de urbanización de la ampliación del polígono de La Moral como la remodelación del antiguo edificio administrativo de las minas a cielo abierto de Hunosa en El Cadavíu, que se va a convertir en un centro de empresas agroalimentarias.
La alcaldesa de Langreo, Esther Díaz, acompañada por la edil de Urbanismo, María Fernández, y por el arquitecto municipal, Ignacio García, y por Salvador Álvarez (técnico jurídico de la Oficina Técnica), hizo un repaso en la Feria de Muestras del estado en el se encuentran dos de los proyectos con los que se pretende generar tejido empresarial en el concejo: el desarrollo de los polígonos de El Cadavíu y de La Moral II. El primero de ellos se encuentra ya en obras, que está llevando a cabo Hunosa. Los 54.000 metros cuadrados de suelo se quedarán en 36.000 metros útiles para empresas, de los cuales 7.000 se destinarán exclusivamente a compañías del sector agroalimentario. El Ayuntamiento, además, rehabilitará el antiguo edificio del cielo abierto de Hunosa. Para ello prevé invetir 850.000 euros de los fondos mineros. «Estamos pendientes de que se firmen en septiembre los proyectos municipales de los fondos mineros», señaló Esther Díaz. A partir de ese momento «ya podemos licitar las obras porque ya disponemos del proyecto». El plazo de ejecución de la obra sería de 10 meses.
Respecto a la sengunda fase del polígono de La Moral, Díaz especificó que el proyecto se dividirá en dos partes: la ampliación del terreno industrial y la creación de nuevos accesos. Así, el nuevo polígono contará con 46.000 metros cuadrados, de los cuales únicamente 20.000 serán útiles. Para desarrollar la urbanización, que se quiere licitar «antes de final de año», el Ayuntamiento ya dispone de 2 millones de euros.
La segunda parte del proyecto tendrá un desarrollo más complejo. Para ejecutarla serían necesarios cuatro millones de euros, «y estamos pendientes de que la mesa de la minería nos los conceda», explicó Esther Díaz. Esta parte del proyecto incluye la construcción de una glorieta de acceso a la zona en las cercanías del pozo Candín y el vial que uniría este área industrial con el polígonol de Valnalón. Desde el Ayuntamiento de Langreo se destacó que, una vez desarrollado este proyecto se generaría «un gran espacio empresarial de más de 250.000 metros cuadrados entre La Moral y Valnalón, con el pozo Candín en su zona central, integrado como una empresa más».