Langreo, L. M. D.
La Consejería de Cultura del Principado de Asturias sigue con su plan de protección del patrimonio industrial de las Cuencas con el objetivo de que el paisaje histórico minero pueda convertirse en Patrimonio Mundial de la UNESCO. En este caso, la administración ha abierto el expediente para incluir en el Inventario del Patrimonio Cultural las instalaciones de tres pozos mineros de la comarca del Nalón: Carrio, en Laviana y San Martín del Rey Aurelio, Candín 2, en Langreo, y el antiguo pozo Cerezal, en San Martín.
En el caso del pozo Carrio, los elementos que se protegerán son su bocamina, el castillete y dos de sus puentes. Según el informe de Cultura, la bocamina data de 1934, aunque la explotación de carbón en la zona comenzó ya en el siglo XIX. El castillete, por su parte, es mucho más reciente, y se construyó en 1991, siendo una estructura «moderna y singular» dentro del sector minero asturiano. Los puentes se hicieron en 1945 con hierro, y ambos mantienen «las soluciones originales» de su construcción.
En el pozo Cerezal, ubicado en la zona de Santa Bárbara, se protegerán dos de sus elementos: el castillete y la bocamina. Esta última data del año 1912, mientras que el castillete se construyó posteriormente, en 1958. Tiene 30 metros de altura. El tercer pozo es el Candín 2, emplazado en La Felguera. De esta instalación se protegerá únicamente su castillete, que se levantó originalmente en 1933 pero que se remodeló tres décadas más tarde.
Estos tres pozos se unen a los otros diez cuyos elementos ya han sido protegidos por la Consejería de Cultura, una decisión publicada el martes en el BOPA.