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El SOS de España se llama prima de riesgo

Mientras que buena parte de los ojos de los españoles están en los miles de millones de euros del rescate de Bankia, o lo que costará las “intervenciones” futuras, el mayor problema de España se llama Prima de Riesgo. Este lunes ha vuelto a superar los 500 puntos, hago que hizo hace tan sólo diez días; el problema no es el nuevo record, sino que ya son muchas jornadas en las que lleva instalado por encima de los 480 puntos y parece que está en este nivel para quedarse mucho más tiempo.

¿Qué supondría? En resumidas cuentas incumplir el objetivo de déficit público para este año y los siguientes. Un punto clave de la política de ajustes además de aumentar los ingresos y el recorte de los gastos corrientes, es el disminuir los gastos financieros, especialmente “sustituyendo” deuda que vence más cara por otra más barata. Es decir, seguiremos emitiendo miles de millones de euros en Letras, Bonos y Obligaciones y es vital que sea en tipos de interés más bajos para reducir los 29.000 millones de carga financiera de este ejercicio. Con unas emisiones con tipos superiores en un 1%-1,5% de lo estimado por el Estado, acabaríamos incrementando nuestros gastos fácilmente en otros 5.000-6.000 millones de euros en lugar de recortarlos, lo que llevaría incrementar nuestro déficit alrededor de un punto más.

¿Qué soluciones hay? A corto plazo lo que pide el Gobierno que el BCE haga compras masivas de bonos para reducirla, pero esto es insostenible en el medio o largo plazo. Por ello, más allá de estas medidas puntuales, pero importantes, se necesita despejar nuestros problemas de credibilidad interna muy relacionados con los derivados de nuestro sistema financiero:

- Conocer los importes definitivos de todos los rescates financieros: Además de Bankia, lo que supondrá Catalunya Caixa, Banco de Valencia, NovaGaliciaBanco y si hay otras entidades con necesidad de capital.

- Ver como se captan estos recursos: Es el último órdago del Gobierno, no pedir ayuda al Fondo de Rescate Europeo. Ahora mismo que el FROB obtenga este dinero de fuera con una prima de riesgo disparada es caro y muy arriesgado. Si sale mal y al final necesitamos de este fondo, sería la puntilla a nuestra economía.

- Saber como se instrumentaliza finalmente el rescate: ¿Habrá un gran banco público que aglutine todas las inversiones? Es algo de lo que se está hablando mucho, pero que tiene una gran pega, más grande sea la entidad, peor se podrá vender en el futuro. No tiene sentido unir activos para luego segregarlos. Hay que conocer cual es la opción lo antes posible.

- Tener el veredicto de los auditores independientes lo antes posible: Necesitamos que nuestro sistema financiero genere credibilidad en el plazo más corto, conocer que entidades entrarán en pérdidas por el mayor esfuerzo en provisiones y su plazo de recuperación con unos balances más saneados.

Todo esto dentro del sistema financiero, pero también hay otras incertidumbres que nos están lastrando. De fuera, Grecia, su salida del euro nos pondría en primera línea de los ataques de los especuladores. A corto plazo beneficia a España su permanencia e implicación en la política de ajustes, aunque a largo plazo no es tan claro. Es como elegir tener una gran hemorragia de golpe o una pequeña herida que no sana.

Pero también tenemos otras incertidumbres, en concreto 17, que son las Comunidades Autónomas. A estas alturas, y sin llegar a mediados de año, parece imposible que cumplan sus objetivos de déficit, por lo que tenemos una desviación casi asegurada ¿Se puede apretar más? Poder se puede, el coste es el que parece complicado de asumir.

Así podemos enfrentarnos antes de finalizar el año en un adelanto de la subida del IVA que ya se ha lanzado como globo sonda para el 2013, una subida que puede llevar al tipo normal del 18% al 20%-21%. Un claro ahogo al consumo, pero quizá el último gran balón de oxígeno para conseguir más ingresos en el corto plazo. Lo que parece claro es que en todo caso la medida se empezaría a aplicar en otoño, para que no afecte al sector turismo, el único que aguanta el tirón.

¿Y si no conseguimos reducir la prima de riesgo? España no es intervenible, el miedo a un “corralito” se enmarca más en otra “profecía del 2012” que en una realidad, tan sólo quedaría restructurar nuestras prioridades y, aunque sea doloroso, redefinir nuestro objetivo de déficit. Lo que si parece claro es que nos queda un verano muy duro, con decisiones trascendentales para nuestro bolsillo y nuestro futuro en el corto y medio plazo.

Antonio Gallardo, iAhorro.com, Comparador de Bancos






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