Oviedo, M. S. MARQUÉS
El Barroco es por excelencia el estilo artístico de los grandes retablos de las iglesias y catedrales españolas. En Asturias la muestra más significativa se localiza en la Catedral de Oviedo, donde se conserva un conjunto de retablos de extraordinario interés que se ven complementados con los que presiden algunas iglesias del entorno, como es el caso de Santa María de la Corte, San Isidoro o la iglesia de los Dominicos, entre otros ejemplos de innegable valor que se extienden por toda la geografía asturiana.
Junto a estos retablos de rica ornamentación y policromía van surgiendo en Asturias, a lo largo de los siglos XVII y XVIII, otros menos monumentales pero no por ello faltos de interés. Fueron siglos de gran actividad constructiva que dejaron un legado de bienes que han llegado hasta nosotros, en muchos casos, no en las mejores condiciones.
Para atajar la degradación que sufren muchas de las imágenes y retablos de los templos parroquiales, la Consejería de Cultura ha puesto en marcha un plan de restauraciones que se extiende, además, a diferentes tallas religiosas exentas localizadas en iglesias y capillas. Los materiales susceptibles de restauración son, en definitiva, valiosas muestras de arte religioso de un período que se extiende desde el siglo XIV al XVIII.
En la conservación y recuperación de este patrimonio, la Consejería de Cultura ha invertido en el último año 230.654 euros, importe destinado a la restauración de once retablos y varias imágenes religiosas. Junto a estas inversiones directas se desarrollan otras que son acometidas cada año por la iglesia gracias a las diferentes líneas de subvención convocadas por la Dirección General de Patrimonio para la restauración de bienes culturales. Estas subvenciones permiten a su vez recuperar piezas cuyo estado de conservación reclamaba una intervención directa y rápida.
El último año se ha actuado en los siguientes retablos: el de la Virgen de Covadonga de Pelúgano (Aller), el del Carmen en la iglesia de Coaña, el de la capilla de las ánimas de Lastres (Colunga), el de la Soledad de la iglesia de San Juan de Prendones (El Franco), el de San Justo y San Pastor de la capilla de San Justo de Turón (Mieres), el de la Virgen del Carmen de Agones (Pravia), el de la Virgen del Rosario de la iglesia de Santa Eulalia de las Dorigas de Salas, el de San Juan Bautista de la iglesia de Godán, en Salas, el de la capilla de los Queipo de Llano, en la iglesia de Soto de la Barca (Tineo), el de la Dolorosa, en Piantón (Vegadeo) y el retablo mayor de Valdediós, en Villaviciosa.
La mayoría de estos bienes se veían afectados por distintos problemas estructurales, así como por ataques de xilófagos y pérdidas variables en su policromía. Las actuaciones tuvieron que hacer frente a la limpieza, la mejora estructural y de sujeción y la supresión de elementos añadidos. Además se realizaron desinsectaciones, limpiezas de los elementos y reintegraciones volumétricas.
Los cuidados se extendieron también a las imágenes, algunas del siglo XIV, que presentaban diversas patologías y ataques de insectos.
Oviedo, M. S. M.
Jesús Puras es uno de los especialistas asturianos en restauración de bienes artísticos. A su taller se debe la recuperación de dos de los once retablos en los que se ha intervenido en el último año. Son los de la iglesia de Agones (Pravia) y el de la iglesia de Godán (Salas). En el primer caso, se trata de un retablo de época barroca y de buena calidad que se estaba desplomando a causa de la humedad. Conserva dos escudos de los donantes de la época barroca y una imaginería y talla de interés en nogal macizo. Fue necesario desmontado totalmente.
Al de Godán, retirado a la sacristía desde hace años, se le realizaron trabajos de consolidación de madera, fijación de policromía, reposición de piezas estructurales y desinsectación.
Puras llevó a cabo el año pasado la restauración del retablo lateral izquierdo de Santo Adriano de Tuñón. Es un ejemplo barroco de buena calidad, un solo cuerpo y una pintura del padre eterno en el ático. Fue desmontado y trasladado al taller durante las obras en la iglesia. Estaba afectado por la humedad que se filtra en la pared norte y fue preciso aislarlo. Además hubo que limpiarlo y restaurar la policromía. Además, el taller de Puras se encarga de la reconstrucción de un conjunto de imágenes de procedencia diversa.