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historias y leyendas que guardan los museos y colecciones de Asturias: Museo de Arte Sacro de TineoM. Arte Sacro de Tineo
ANA PAZ PAREDES
En la iglesia de San Pedro de Tineo, en un armario donde llega una luz cenital ubicado unos metros más atrás de la entrada al Museo de Arte Sacro, guarda con mimo y admiración don Cándido García Tomás, su párroco, unos volúmenes singulares. Proceden del antiguo monasterio de San Francisco del Monte, del siglo XIV, que desapareció con la Desamortización y cuyo lugar hoy ocupa la iglesia tinetense.
Las páginas, ya un tanto amarillentas, han sobrevivido de forma admirable al paso del tiempo y a la huella del hombre. Son auténticas joyas. Nada menos que diez tomos con las obras completas de San Agustín, editadas en Basilea entre los años 1522 y 1529. La admiración que causan no es menor si se compara con que ni el propio San Agustín, curiosamente, se libró de la labor censoria de la Inquisición, de triste y terrible recuerdo para todos, en las ediciones de algunas de sus obras.
Aurelio Agustinas, «San Agustín», obispo de Hiposa, que junto con Jerónimo de Estirón, Gregorio Magno y Ambrosio de Milán, es uno de los cuatro grandes Padres de la Iglesia, teólogo y prolífico escritor cuyas «Confesiones» destacan entre su abundante obra, como uno de sus principales escritos, nunca supondría que, en el futuro, la Iglesia censuraría no sólo alguna que otra ilustración sino frases enteras en algunas de sus páginas. Tal es el caso de la imagen de la Fortuna, que no escapó al celo inquisitorial y a la cual, a base de tinta negra, cubrieron completamente su desnudez con gruesos tachones hasta dejarla «vestida» con una especie de saco negro; pero sin tocar, eso sí, sus alas blancas.
La Inquisición no pinta bien, que diría un niño tras ver semejante destrozo. Pero aún tacha peor, pues, en otros casos de la misma edición, párrafos enteros no sólo aparecen mal borrados sino incluso, en parte, también quemados por los líquidos usados a tal fin.
Y es que concretamente esta obra, que puede admirarse en el Museo de Arte Sacro, tiene su propia historia. Tras una primera edición de «Ornia Forum summa vigilancia repurgatorum a mendis innumeris» de San Agustín, aparecida en Basilea entre 1489 y 1497, editada por Joannes Amerbach, se edita una segunda, también en Basilea, realizada por Erasmo de Rotterdam y editada por su amigo y conocido como el «rey de los impresores», Joannes Frobenius.
Así se realiza una nueva edición de los escritos de San Agustín, en diez volúmenes, entre los años 1522 y 1529, cuando sale el último. Aunque con posterioridad se realizaron reediciones aún más enriquecidas, esta que nos ocupa, y que se encuentra en el Museo de Arte Sacro de Tineo, es considerada, sin embargo, una de las más raras pues al parecer la obra completa de Erasmo figura en el Índice de 1559, incluida por Pablo IV, Gian Pietro Carafa, quien durante un tiempo fuera gran amigo del humanista y, sin embargo, tras convertirse en Papa, resultó ser uno de los censores más duros de su obra. Por cierto, sentía, además, una especial animadversión hacia todo lo español.
El 18 de septiembre de 1585 el comisario Cardona firmaba, al inicio del primer tomo de esta edición, que la obra había sido convenientemente revisada y purificada. Mas con una vez no fue suficiente. Y así, en 1670 sufrió una segunda expurgación; e incluso una tercera, ya en 1830.
Entre las numerosas imágenes que se pueden admirar en el Museo de Arte Sacro figura una pieza del siglo XII que representa a Santiago peregrino. La afabilidad de su gesto, sus grandes ojos abiertos y la simpatía inmediata que despierta en quien lo contempla hacen de esta imagen una de las más queridas por los visitantes. Aparece de pie, portando en la mano izquierda el libro que lo señala como apóstol y con los atributos característicos del peregrino: en la desaparecida mano derecha portaba el bordón, lleva una faltriquera y se cubre la cabeza con un sombrero de ala ancha en cuyo frente tuvo una concha. Está considerada una obra eminentemente popular.
Ubicación: En la iglesia parroquial de Tineo. La comisión promotora está integrada por el Consejo Pastoral Parroquial, la Asociación «Conde de Campomanes», la Asociación Astur-Galaica del Interior Amigos del Camino de Santiago y el Ayuntamiento. Coordinada por el párroco Cándido García Tomás.
Contenido: Unas treinta piezas muy relevantes de imaginería de los siglos XII al XV inclusive; colecciones de cálices, candelabros y cruces procesionales, entre otras piezas de orfebrería religiosa, ropa litúrgica y un amplísimo fondo bibliográfico.
Horario: Martes, jueves y viernes, de 15.00 a 17.00 horas. Sábados y domingos y festivos, de 10.00 a 12.00. Visitas concertadas.