Lne.es » Nueva Quintana
 Noticia anterior   Noticia siguiente 

Parto de sol y niebla en el punto de encuentro de Aller, Caso y Sobrescobio

Desde les Foces del Fresnéu hasta la atalaya del pico Retriñón

 09:09  
Enviar
Imprimir
Aumentar el texto
Reducir el texto
Parto de sol y niebla en el punto de encuentro de Aller, Caso y Sobrescobio
Parto de sol y niebla en el punto de encuentro de Aller, Caso y Sobrescobio  
 MULTIMEDIA

ALBERTO CARLOS POLLEDO ARIAS Al igual que todas las personas, tengo preferencias arraigadas, a la hora de «montañear» por Asturias y no puedo ocultar de que, por la vida que atesoran sus entrañas, tengo pasión por la Cordillera Cantábrica, en la que uno de sus escenarios más privilegiado pertenece al concejo de Aller. La carretera AS-253 me acerca al punto de salida: Felechosa. Pueblo de tradición ganadera, que hoy añade su condición como lugar de servicios y, sobre todo, turístico. Hoteles, restaurantes, apartamentos y comercios, hacen de este pueblo, situado en la parte más oriental del ayuntamiento, el lugar idóneo para el inicio de numerosas excursiones por las hermosas y agrestes tierras de este municipio situado a orillas del río San Isidro, a la sombra de la Serranía de las Fuentes de Invierno por el SO., y a la de la sierra que se inicia en Peña Mea y culmina en el Retriñón por el NE. Destaca este municipio, al igual que sus limítrofes, por la variedad de la fauna salvaje que albergan sus tierras: rebecos que fácilmente podemos contemplar por sus abruptas cimas y laderas, ciervos, corzos, lobos, jabalíes, gatos monteses, urogallos, perdices, águilas, buitres; hasta el oso asoma por su geografía con breves incursiones, por desgracia, de raro en raro.

Una ruta preciosa, suave y apta para todo el mundo siempre que la preparación física sea aceptable, es la que se inicia en Felechosa, al pie de la ermita de Nuestra Señora de la Antigua, edificada en el siglo XII, patrona del pueblo y venerada en toda la zona. Junto a ella hay un molino harinero bien conservado, que su propietario me enseñó hace algunos años.

Cuenta Aurelio del Llano en su libro «Bellezas de Asturias» (Oviedo, 1928), la siguiente historia: «... en este concejo se cuentan cosas que hacen reir; unos aseguran que ocurrieron en Casomera, y otros en Felechosa. Dicen que una vez soltaron un globo, y el viento lo trajo sobre este pueblo, y comenzó a descender. Al verlo una mujer, creyó que era la Virgen y comenzó a gritar: " ¡ Virgen hermosa,/ cae, cae/ sobre Felechosa!". A sus gritos acudieron las vecinas con mantas extendidas para recoger a la Virgen al llegar a tierra. Y cuando tuvieron el globo en sus manos, dijeron ellas: ¡Ay, la Virgen escapó y dejónos el vestido!».

Foces del Fresnéu: camino medieval, nexo de unión entre los concejos de Aller y Caso, recorrido amable e inseparable de dos regueros, Fresnéu y Río del Alba, gemelos en belleza, paridos por la misma madre en la collada la Felguera y la foz del Alba, hechos a semejanza, pero con destinos inversos hasta un tercio de su recorrido, sus caudales, aguas abajo, de nuevo se hermanan en el Nalón. Por el alto del Puerto de San Isidro (1.520 m.), penetraba en Asturias el camino medieval, muy utilizado como ruta de peregrinaje a la tumba del Apóstol Santiago que, siguiendo el curso del río Aller, iba a unirse en Ujo con el que descendía del puerto de Pajares.

La travesía comienza por un camino ancho con relativa pendiente que asciende por la derecha del río Fresnéu, cauce que desemboca en el de San Isidro unos metros más abajo de la ermita, rodeado por fértiles praderías, a la sombra de avellanos, castaños y espineras. Atraviesa un primer puente, llamado de Piropico, para adentrarse por la foz de Abaxu, lugar en que el camino prosigue su desnivel encajonado, mientras me solazo con el rumor del agua y las diminutas cascadas que despierta su descenso entusiasmado.

En breve me encuentro con un segundo puente denominado Pontón de Reguera Solís. Los prados cercados vuelven a rodear el camino que, en varios tramos, aún conserva el empedrado primitivo.

Continúo el recorrido pasando primero por la cercanía de una solitaria cabaña, en la zona denominada Los Peles; más adelante llego a la Casa Vieya, construcción que se encuentra por encima de la vereda, en la que destaca, a su lado, un conjunto importante de colmenas. Prosigo subiendo hasta encontrarme por encima de las praderas del barrio de Les Arqueríes, lugar en el que vemos varias cabañas, casi en la falda del pico Vallinescusa, monte poblado de abundantes hayas. Justo en este lugar, debemos de inclinarnos a la izquierda cuando, el camino se convierte en senda que se empina con dureza a través de una granda llamada La Focella, en la que fácilmente podemos observar algún rebeco.

El río desciende acelerado por la estrechura desgranando una polifonía armónica, acompasada por el trino de los pájaros y el duro graznido de los cuervos, mientras la senda se hermana con él. Llega a las cabañas de La Gamonal y se interna en la Foz del Puerto, también llamado Las Navariegas. La vereda, labrada en la roca, asciende presurosa para llegar en breve a las majadas del Mayaín y el Casaón, culminando la subida por feraz pradería en la Collá la Felguera (1.269 m.). En ella está la divisoria de los concejos de Aller y Sobrescobio; tiene al O. el pico La Vegona (1.482 m.), al N. el monte Llaímo, al S. el pico Llacíu (1.479 m.), antesala del altivo Retriñón, que se encuentra hacia el E. Aproximadamente hora y tres cuartos es lo que tardé en hacer este bello recorrido.

Sobre una roca solitaria que se encuentra en el alto están los indicadores de las tres sendas por las que podemos continuar la andadura: a Soto de Agues, por la ruta norteña que, parte por la izquierda de la collada y, a través del monte Llaímo, siguiendo el reguero del Alba, a la Cruz de los Ríos y a Soto, tres horas. A Cuevas por la Collá la Valencia, los mayaos de la Mornera, las Ordaliegas, la Tabierna, el Yanón y los Cuadrazos, dos horas y tres cuartos. A Felechosa por el camino que hemos venido, una hora y quince minutos.

Como habréis observado, las posibilidades de caminar por estas tierras son muchas y variadas, fáciles o difíciles, pero siempre por un entorno singular. Más, cuando ante nuestras narices tenemos un pico señero, El Retriñón (1.862 m.), que reparte su estructura sobre tierras de Caso, Sobrescobio y Aller; cima a la que, si las fuerzas nos acompañan, podemos ascender sin mayor dificultad. Vale la pena intentarlo porque la panorámica circular es infinita. Sin duda merece matrícula de honor esta singular atalaya que desvela paisajes inéditos de Asturias, sobre todo si tenemos día de fortuna y la niebla, como un mar de algodón, sienta sus reales a media ladera y en ella, coito imposible entre tierras, celaje y firmamento, se engendraran picos arriscados y sierras tortuosas que emergen contra el horizonte.

COMPARTIR
 
  HEMEROTECA

HACE 25 Y 50 AÑOS

Portadas La Nueva España

Portadas de La Nueva España

Las portadas de hoy de La Nueva España hace 25 y 50 años

      CONÓZCANOS:   CONTACTO |  LA NUEVA ESPAÑA |  CLUB PRENSA ASTURIANA |  PUNTOS DE VENTA |  PROMOCIONES      PUBLICIDAD: TARIFAS| AGENCIAS| CONTRATAR   
Lne.es y La Nueva España son productos de Editorial Prensa Ibérica
Queda terminantemente prohibida la reproducción total o parcial de los contenidos ofrecidos a través de este medio, salvo autorización expresa de La Nueva España. Así mismo, queda prohibida toda reproducción a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, Ley 23/2006 de la Propiedad intelectual.


  Aviso legal
  
Otros medios del grupo Editorial Prensa Ibérica
Diari de Girona  | Diario de Ibiza  | Diario de Mallorca  | Empordà  | Faro de Vigo  | Información  | La Opinión A Coruña  |  La Opinión de Granada  |  La Opinión de Málaga  | La Opinión de Murcia  | La Opinión de Tenerife  | La Opinión de Zamora  | La Provincia  | Levante-EMV  | Mallorca Zeitung  | Regió 7  | Superdeporte  | The Adelaide Review  | 97.7 La Radio  | Blog Mis-Recetas  | Euroresidentes  | Lotería de Navidad