Corias (Cangas del Narcea),
Pepe RODRÍGUEZ
El Corredor del Narcea (AS-15) fue escenario ayer de una nueva tragedia sobre el asfalto. El profesor Otilio Álvarez Rodríguez, de 31 años, falleció en el acto en un accidente de tráfico -a la altura de Corias (Cangas del Narcea)- en el que se vio implicado otro vehículo. El coche del joven, un Fiat Cinquecento con matrícula O-5980-CG, y un Seat Ibiza con matrícula 9326-DVX que circulaba en sentido contrario colisionaron lateralmente poco antes de las once de la mañana. El choque se produjo apenas a un kilómetro de la población de Corias.
En el Seat Ibiza viajaban dos personas, el conductor era Casimiro García Blanco, de 31 años, y su padre, que tuvo que ser atendido de heridas leves. Subían desde la población donde viven, Portiella, hacia Cangas. En ese momento, por causas desconocidas, se cruzaron con el vehículo de Otilio Álvarez y se produjo la fatal colisión.
El fallecido era oriundo de Colloto (Siero), pero residía en Cangas del Narcea, al estar al frente de la dirección del Colegio Rural Agrupado de Bruelles. También ejercía de profesor de Asturiano y de Educación Física. Otilio Álvarez se había desplazado a Cangas a solucionar papeleo referente a la gestión del colegio y regresaba a Bruelles para continuar con su labor en el momento del accidente. Éste era el segundo curso en que el joven ejercía en Cangas del Narcea.
La noticia de su muerte causó ayer gran conmoción en Colloto. Tanto los compañeros del colegio del joven como los vecinos de la zona lamentaron profundamente la muerte del director. Un compañero del centro dijo de Otilio Álvarez que era «muy alegre y muy dinámico», y que «los críos lo tenían idolatrado», informa M. N. M.
Según el mismo compañero, el fallecido estaba muy a gusto en el colegio, a cuya dirección había accedido «por obligación, porque era maestro fijo». Otilio Rodríguez había sacado la plaza de maestro en Madrid y tras estar varios años tuvo la oportunidad de regresar a Asturias y consiguió la plaza en Cangas. Tanto en el colegio como en su localidad natal se lo recuerda como una persona muy deportista, a la que siempre veían corriendo o andando en bicicleta. El funeral es a las cinco de la tarde en Colloto.
El accidente ha vuelto a reabrir el debate sobre el estado del Corredor del Narcea. La carretera que conduce a Cangas desde el centro de la región, paralela al río Narcea, es un foco constante de accidentes automovilísticos que hacen que muchos se pregunten qué es lo que ocurre con ella. En apariencia, explican camioneros y usuarios habituales de la vía, tiene un buen firme y su trazado, pese a presentar muchas curvas, no tiene la complejidad de antaño ni la de otras carreteras cercanas, como pueden ser la de La Espina o la de Somiedo. Sin embargo, la mayoría de accidentes en el Suroccidente se concentran en el Corredor. Se han puesto en marcha iniciativas ciudadanas, de momento a título individual, para alertar a las autoridades de la peligrosidad de la vía y para que se señalicen de forma más llamativa ciertos puntos negros que son bien conocidos por la población canguesa y los usuarios en general.