Figueras,
T. CASCUDO
La ocupación de los nuevos pantalanes habilitados en el muelle de Figueras ha generado gran revuelo entre los usuarios náuticos de la comarca. Las obras de adecuación del nuevo puerto remataron el viernes y el fin de semana se ocuparon la mayor parte de los pantalanes, sin realizar proceso alguno de información pública, como demandan los usuarios.
Y de ahí viene el cabreo. Uno de esos usuarios enfadados es Jesús Estébanez, usuario del vecino puerto de Castropol. «Durante los últimos tres meses he llamado a Puertos casi todos los días para preguntar por las plazas y siempre me respondían que el proceso de adjudicación aún no se había llevado a cabo; ahora me encuentro con todas las plazas ocupadas». Para Estébanez, el proceso de ocupación se ha hecho de un modo «totalmente ilegal». En la misma situación se encuentran otros aficionados a la mar.
Puertos se defiende explicando que lo que ha permitido es un «uso provisional» de los amarres, pero que «en ningún caso se ha producido una adjudicación de las plazas». La adjudicación oficial arrancará en septiembre. El proceso empleado para permitir la entrada de las embarcaciones ha sido la presentación de una petición de fondeo ante el celador del muelle. Tras la petición, el celador ha dado permiso de entrada a los usuarios en estricto orden. El problema es que muchos de ellos no han tenido conocimiento de este proceso y se han quedado fuera. Desde el Club Náutico de Figueras corroboran que las plazas se han adjudicado básicamente a usuarios locales que tenían sus embarcaciones atracadas en la zona de fondeo del puerto figueirense.