Tapia de Casariego,
T. CASCUDO
Se cumplen treinta años este verano de la primera función teatral representada por el grupo «Ameicer». La fecha bien podría pasar desapercibida si no fuera porque este grupo, desaparecido hace quince años, fue uno de los que más éxitos de público y crítica recabaron en la villa tapiega.
«Ameicer» siguió la estela de una decena de formaciones que le precedieron desde 1869, año en que se localiza la primera referencia en prensa a una obra teatral en Tapia. Así lo afirma el escritor Manolo Galano, que dirigió el grupo «Ameicer» y que ha elaborado un trabajo sobre el teatro de aficionados en la villa.
El trabajo de Galano no se centra sólo en los grupos, sino que recoge también las obras y sus autores como Conrado Villar, Santamarina y Lebredo. El propio Galano figura en esa lista, pues fue -y sigue siendo- uno de los autores más prolíficos de sainetes teatrales.
En su recopilación, Galano encontró un período de parón teatral entre 1976 y 1979. No sabe muy bien a qué atribuirlo, pero a buen seguro influyó en la expectación con la que el pueblo recibió el nacimiento de «Ameicer», el mismo año en que se celebraron las primeras elecciones democráticas.
En sus quince años de historia el grupo llegó a ofrecer unas sesenta representaciones de trece obras. Como ya hicieron otras formaciones precedentes, el grupo concentró sus esfuerzos en recaudar fondos para festejos y otros eventos que celebrara la villa. Tal era su fama y buen hacer, que se veían obligados a programar hasta dos sesiones de la misma función. «Mira si había afición que sacábamos las entradas tres días antes», relata.
Dice Galano que fue un período de mucha intensidad, pero a la vez muy grato. En ese buen hacer del grupo «Ameicer» son parte fundamental los más de treinta colaboradores que pasaron por la formación a lo largo de los años. «Ellos son los verdaderos protagonistas; mi trabajo fue, si acaso, el de coordinar a un grupo de gente para que todo funcionase». Pero el trabajo de Manolo Galano fue mucho más que eso: no sólo escribió la mayor parte de los sainetes de «Ameicer», sino que hacía las adaptaciones, repartía los papeles y dirigía los ensayos del grupo. La historia de «Ameicer» se recordará el próximo martes, a las ocho, en un coloquio organizado por el Festival Intercéltico de Occidente, que se celebra estos días en Tapia.