Cudillero,
E. PELÁEZ
El proyecto del campo de fútbol de Cudillero no tendrá que ser sometido a evaluación de impacto ambiental. Así lo decidió la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio e Infraestructuras que traslada al Ayuntamiento, promotor de la obra, que debe realizar un estudio que avale que la actuación no afectará al sistema hídrico de la turbera de Las Dueñas y elaborar un plan de seguimiento y vigilancia.
Asimismo solicita «una evaluación más exhaustiva del impacto paisajístico del proyecto, en relación con su integración y mimetización con el entorno de la turbera». La Dirección General de Carreteras pide que se definan los accesos y las áreas destinadas a los aparcamientos.
Tanto la Coordinadora Ecologista como SOS Cuideiru y Los Verdes reclamaron, en la fase de consultas, que se sometiese el proyecto a evaluación de impacto ambiental. Sos Cuideiru tacha de «interesado y tendencioso» el estudio de alternativas de emplazamiento del campo de fútbol presentado por el Consistorio de Cudillero. El terreno de juego se ubicará a 140 metros de la turbera.
Este equipamiento deportivo será financiado por el fondo estatal de inversión local. Junto con el aparcamiento de Luarca, es el único proyecto que no se ha iniciado aún en la comarca Valle del Ese-Entrecabos y tendrán una prórroga de hasta seis meses para su ejecución. La construcción del campo de fútbol de Cudillero está pendiente de la tramitación urbanística y medioambiental para iniciar las obras.
Ésta será la primera instalación del complejo deportivo de Villademar, que también dispondría de piscina, además de polideportivo. Para esta última, el Gobierno regional destinará 900.000 euros. El Ayuntamiento descartó la primera ubicación elegida, en una zona próxima en la que parte del campo de fútbol se levantaría en zona de protección del Plan de Ordenación del Litoral (POLA).