Luarca / Navia, E. PELÁEZ / T. CASCUDO
Luarca (Valdés) y Navia miraron ayer al Cantábrico para festejar a las patronas, la Virgen del Rosario y la Virgen de la Barca. Cientos de personas participaron en los festejos y las procesiones marineras de ambas villas.
El muelle nuevo de Luarca quedó reducido ayer a un mirador sin vistas. La niebla fue la responsable de que los numerosos asistentes a la tradicional procesión no pudiesen divisar la embarcación que portaba la imagen más allá de los espigones del puerto. La mala visibilidad provocada por la densa bruma obligó a reducir el trayecto a media milla. En el viaje se lanzó al mar la corona en memoria de los marineros fallecidos y se cantó la salve marinera.
La imagen del Rosario había sido trasladada en procesión desde la iglesia parroquial luarquesa hasta el muelle nuevo y desde allí inició el viaje de retorno. La Banda de Música «La Lira» acompañó a la comitiva por un paseo repleto de vecinos y visitantes que quisieron presenciar una de las tradiciones con más raigambre en la capital valdesana. La de ayer fue la última jornada de las fiestas del Rosario, pero la diversión no termina y hoy cogerán el testigo los festejos de San Timoteo.
En Navia, la Virgen de la Barca lució sus mejores galas para su día grande. A hombros de sus vecinos, viajó desde la iglesia parroquial hasta la dársena naviega. Allí subió a bordo del «Armón I» que se encargó de guiarla en su tradicional viaje por la ría naviega.
En su periplo la Virgen no estuvo sola. En todo momento viajó escoltada por vecinos y devotos que, primero a pie y después en barco, no la dejaron sola ni un minuto. En su ruta marinera a bordo del «Armón I», como ya es tradición, un ejército de pequeñas embarcaciones se convirtió en improvisada escolta durante su ruta hasta la bocana de la ría.
Hoy, el día grande es de San Roque, tanto en Navia como en Tineo. En la villa naviega se celebra a mediodía la procesión. En Tineo, el «Cuarteto Torner» acompaña la procesión, tras la misa. Por la tarde, carrera de cintas a caballo.