Tapia de Casariego,
Ana M. SERRANO
«Fue un problema puntual y ahora todo ha vuelto a la normalidad. Pedimos a la gente un poco de calma». El teniente de alcalde de Tapia de Casariego, Enrique Fernández Castelao (PP), zanjó ayer con estas declaraciones la polémica levantada sobre la falta de vigilancia en la playa de Serantes, después de que el pasado viernes un grupo de bañistas se quejara por la ausencia de uno de los dos socorristas destinados al arenal.
Fernández indicó que el Ayuntamiento y el 112 Asturias valoraron conjuntamente antes del inicio del verano la necesidad de disponer de dos vigilantes en Serantes y que «será ese servicio el que se mantenga, sin variación, hasta el final de la temporada».
Los veraneantes denunciaron la peligrosidad que podía entrañar la ausencia de un vigilante en una playa grande, con difícil orografía y con corrientes. «Se alarman enseguida», dijo, por contra, Fernández Castelao, quien también aseguró que la playa de Serantes, «como no puede ser de otra forma, cuenta con todo el material técnico y humano necesario para hacer frente a las urgencias que puedan surgir».
Los usuarios, que recogieron hasta 100 firmas para pedir la permanencia de dos socorristas en la playa, denunciaron, además, la falta de aseos, cuya construcción está prevista en las obras de adecuación del entorno del arenal, a cargo del Principado. «Nosotros, como Ayuntamiento, también estamos esperando por esa actuación. Estamos como los bañistas porque la obra no depende del gobierno local, sino del regional», se defendió el teniente de alcalde tapiego. En todo caso, sí confirmó que la previsión es que el acondicionamiento de la zona esté concluido el próximo verano. La de Serantes es una de las playas que más usuarios registra en Tapia de Casariego, al ser visitada tanto por vecinos del concejo como por veraneantes habituales del municipio.