Pola de Allande / Cangas del Narcea, Pepe RODRÍGUEZ
Una típica tarde verano en Cangas del Narcea es de la una villa semidesierta. La razón es que el calor aprieta y que en el concejo no hay playa, pero tampoco ninguna piscina descubierta que sirva para que los vecinos puedan remojarse a su antojo. Hace no muchos años la solución era acercarse a las pozas más famosas de los ríos de la comarca, sobre todo el Narcea y el Coto, y pasar la canícula tomando el sol sobre piedras o nadando entre truchas y alguna que otra culebra. La costumbre cambió, de forma radical, al abrirse la piscina de Ibias y, más recientemente, la de Pola de Allande. Desde ese momento la gente con posibilidad de moverse en coche demostró que la población canguesa también quería una piscina descubierta y a falta de ella en el concejo, se fuga a los vecinos. En un principio fue la piscina de San Antolín de Ibias la que atrajo a los amantes del verano de la comarca. Situada en un entorno privilegiado, al lado del Aula de la Naturaleza, y rodeada de un área recreativa con grandes arboles que ofrecen buena sombra a los menos entusiastas de la piel morena, se ha convertido en punto de confluencia de la juventud y de la gente desocupada en los meses de julio y agosto. En esta temporada la piscina de Pola de Allande, inaugurada el año pasado, es sin duda la gran estrella en cuanto a recepción de cangueses, debido a su cercanía con la villa, no en vano se acorta el viaje en más de media hora frente al de Ibias.
Otra de las escapadas tradicionales es hacia las playas, en especial las de Cadavedo y Otur, en las inmediaciones de Luarca, que son la salida natural por la carretera de La Espina y las que mas cerca quedan del concejo. Sin embargo, debido a las distancias y al sinuoso trazado de la carretera, se convierten más bien en soluciones de fin de semana para salidas de más largo recorrido. Hay un proyecto, nunca ejecutado pero siempre rumoreado, de construcción de una piscina descubierta en Cangas del Narcea, en la zona de Obanca. Este verano ya no, pero para el próximo, es algo que haría mucha ilusión a los cangueses.